Pablo Milad comienza a vivir los últimos meses de su gestión al frente de la ANFP. Con las elecciones programadas para noviembre y sin la intención de continuar en el cargo, el dirigente realizó un balance de su administración y defendió los resultados obtenidos durante su paso por Quilín.
En medio de las críticas por el presente del fútbol chileno y, especialmente, por el fracaso de la Selección Chilena en las últimas Eliminatorias, Milad separó los resultados deportivos de la situación institucional de la ANFP y aseguró que entregará una asociación en mejores condiciones que cuando asumió.
“Entrego una ANFP mucho mejor. Recibimos un patrimonio negativo de tres mil millones y, yo creo, la entregaré con 15 mil millones de saldo positivo. Hay mejoras en los complejos y un proceso en desarrollo. Las críticas son por la Selección Adulta, pero la ANFP está mucho mejor hoy”, aseguró.
El dirigente también confirmó que no pretende dejar definido al entrenador que encabezará el próximo proceso clasificatorio. La decisión, según explicó, quedará en manos de la nueva directiva que resulte elegida en noviembre.
“Lo hemos dicho: la nueva directiva elegirá al entrenador. No quiero dejar uno yo, tenemos que dejar los recursos para que la selección pueda elegir”, señaló Milad, quien además respaldó el trabajo que realiza Felipe Correa desde la gerencia de selecciones.
En ese escenario, descartó que Gustavo Alfaro haya sido una alternativa concreta para asumir la banca de La Roja. El técnico argentino apareció entre los nombres vinculados al cargo durante las últimas semanas, pero Milad fue categórico: “Nunca hubo conversaciones. No estábamos interesados en él”.
La administración de Milad llegará así a su término con una evaluación que el propio presidente concentra principalmente en las cifras económicas de la ANFP, mientras reconoce que buena parte de los cuestionamientos a su gestión están relacionados con el rendimiento de la Selección Adulta.