El presidente de la ANFP, Pablo Milad, y el ministro del Deporte, Francisco Riveros, se reunieron el martes 8 de septiembre de 2026 en las oficinas del ministerio a espaldas de la ANFA y los demás actores de la futura Federación de Fútbol de Chile. En la web oficial no salía el registro por Ley del Looby, porque, según explicaron, esta información recién se libera a final de mes. Así la reunión fue sólo conocida por el SIFUP y la ANFA por diversos testigos quienes dieron aviso de la maniobra.
En ella se le entregó al ministro Riveros un documento elaborado por la ANFP donde, una vez más, se advierten de duras sanciones o incluso la desafiliación por parte de la FIFA sin la Federación de Fútbol de Chile continúa con los profundos cambios señalados en la nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales. Sería el último y desesperado intento de la ANFP por frenar una ley que fue sancionada por unanimidad en ambas cámaras del parlamento chileno.
En el documento entregado al ministro Riveros se señala lo medular según un resumen que recibió La Hora de Kink Kong:
* Obliga a la FFCh a transformarse en Federación Deportiva Nacional, pese a que este régimen fue diseñado originalmente para deportes olímpicos.
* Podría producir superposición entre el CNAD y los órganos disciplinarios y arbitrales del fútbol.
* La votación proporcional otorgaría a ANFA —por su enorme número de clubes— un control prácticamente absoluto sobre la FFCh.
* Impone una Comisión de Deportistas con voto y una Comisión Técnica que propondría las delegaciones de las selecciones nacionales.
* Presenta problemas para elegir el primer directorio, preservar la continuidad jurídica de la FFCh y mantener su nombre institucional.
* Respecto de la futura Liga Deportiva Profesional, exige reglamentar materias como propiedad y valorización de acciones, beneficiarios finales, fiscalización de la CMF e IND, participación de hinchas, descenso de clubes, registro de agentes y justicia deportiva.
La ANFP y la FFCh sostienen que varios problemas no pueden resolverse únicamente mediante reglamentos, sino que requieren modificar la ley. Además, invocan advertencias anteriores de FIFA y CONMEBOL sobre una eventual suspensión de Chile si consideran que existe injerencia estatal indebida.