Un nuevo escándalo sacude al fútbol chileno. Esta vez, lejos de las canchas y en las propias oficinas de Quilín. La Municipalidad de Peñalolén ordenó este miércoles la clausura de la sede de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), luego de constatar que parte de sus instalaciones no cuenta con la recepción definitiva de la Dirección de Obras Municipales. La medida provocó una furiosa reacción del presidente del organismo, Pablo Milad, quien arremetió contra el alcalde de Peñalolén, Miguel Concha, acusándolo de actuar arbitrariamente y utilizar el conflicto para conseguir notoriedad pública.
“El alcalde viene a ejecutar algo, sin aviso. Es una persecución directa que es totalmente ilegal. Este no es un recinto comercial, es deportivo y educacional, por la INAF”, manifestó el dirigente a las afueras del edificio ubicado en avenida Quilín 5635. Milad fue todavía más lejos al cuestionar las motivaciones del jefe comunal. “Yo lo que le critico al señor alcalde es que los llamó a todos ustedes para hacerse famoso. No sé si será candidato después”, disparó ante los medios de comunicación.
El presidente de la ANFP reconoció que existen sectores del complejo que todavía se encuentran en proceso de regularización, aunque aseguró que las gestiones comenzaron en 2023 y que se han realizado diversas modificaciones para cumplir con las exigencias legales.
“Este edificio tiene 33 años. Tiene permiso de edificación en este sector y hay otras partes que empezamos a regularizar en 2023. Tuvimos que hacer bastantes ajustes para cumplir la ley y todas las exigencias de edificación”, explicó. Pese a sus cuestionamientos, el dirigente reconoció que la clausura se hará efectiva. Sin embargo, adelantó que la asociación recurrirá a la justicia para intentar revertir la decisión municipal.
“Han sido completamente arbitrarios. Nosotros vamos a hacer las acciones judiciales correspondientes”, aseguró. La situación abre un nuevo frente para la administración de Milad, precisamente cuando el fútbol chileno atraviesa semanas de controversias institucionales y se aproxima a las elecciones de la ANFP, programadas para el próximo 19 de noviembre. Por ahora, la sede de Quilín enfrenta una clausura administrativa que el organismo considera ilegal, mientras la Municipalidad de Peñalolén sostiene la medida ante la falta de recepción definitiva de las construcciones.