Un nuevo conflicto enfrenta a la ANFP con uno de sus clubes asociados. Esta vez es San Luis de Quillota, actual líder del Campeonato de Ascenso, que decidió enfrentar a la dirigencia del fútbol chileno luego de conocer que no se realizará la ceremonia de premiación ni se reconocerá oficialmente al campeón mientras permanezcan pendientes las causas disciplinarias que involucran a San Marcos de Arica y Deportes Puerto Montt.
A falta de dos fechas para el término del campeonato, San Luis encabeza la tabla con 53 puntos, dos más que Cobreloa, su principal perseguidor. El cuadro quillotano podría asegurar el título este sábado si derrota a Deportes Recoleta y los loínos no consiguen vencer a Rangers de Talca. Sin embargo, la determinación de la ANFP abrió un escenario de incertidumbre respecto de la proclamación del campeón y su ascenso a Primera División.
A través de una presentación dirigida a la Gerencia de Ligas Profesionales, con copia al presidente y al Directorio de la ANFP, San Luis cuestionó duramente la medida, argumentando que las Bases del campeonato no contemplan la posibilidad de suspender la proclamación del equipo que termine en el primer lugar de la tabla.
El club fundamenta su postura en el artículo 83 de las Bases, que establece que será proclamado campeón el equipo que obtenga la mayor cantidad de puntos al término de las 30 fechas. A su vez, el artículo 84 vincula directamente ese título con el ascenso a Primera División. Para San Luis, ambas disposiciones son obligatorias y no entregan facultades a la Gerencia de Ligas para postergar su aplicación.
Otro de los cuestionamientos apunta directamente a las atribuciones de la administración de la ANFP. Según la institución quillotana, el artículo 4 de las Bases establece que la organización del campeonato y la interpretación general de sus normas corresponden al Directorio. Por lo mismo, exige conocer si existe algún acuerdo de esa instancia que respalde la suspensión anunciada.
La controversia también involucra al artículo 87, utilizado como fundamento para justificar la medida. San Luis sostiene que esa disposición se refiere a clubes sancionados con la pérdida de categoría durante el desarrollo del campeonato y no a eventuales castigos dictados después de su finalización. Bajo esa interpretación, las resoluciones posteriores a la fecha 30 no deberían modificar la tabla definitiva.
En su argumentación, el club también recuerda antecedentes que, a su juicio, contradicen el criterio adoptado actualmente por la ANFP. Menciona el campeonato de Primera B de 2021, cuando Coquimbo Unido fue proclamado campeón pese a la existencia de un procedimiento disciplinario contra San Marcos de Arica, y lo ocurrido en Segunda División durante 2024, cuando Deportes Melipilla fue reconocido inicialmente como campeón antes de que posteriores resoluciones terminaran modificando la definición y ratificando el ascenso de Deportes Concepción.
San Luis advierte, además, que mantener en suspenso el reconocimiento del campeón podría provocar consecuencias deportivas y económicas importantes. La incertidumbre afectaría la planificación de la temporada 2027, las contrataciones, los compromisos comerciales y el proceso de licenciamiento del club que consiga el ascenso.
Por esta razón, la institución solicita dejar sin efecto la decisión, proclamar al campeón conforme a los resultados deportivos y confirmar su ascenso. Como alternativa, plantea realizar ese reconocimiento sujeto a lo que determinen las sentencias firmes de las causas pendientes, incluso si la ANFP considera necesario postergar la ceremonia de entrega del trofeo.
La presentación también exige que el asunto sea revisado por el Directorio y que se otorgue una respuesta antes de la disputa de la última fecha. Asimismo, solicita acelerar la tramitación de las denuncias contra San Marcos de Arica y establecer que las sanciones posteriores al término del campeonato no alteren la clasificación mediante la aplicación del artículo 87.
De esta manera, cuando restan apenas dos jornadas para conocer al campeón de Primera B, la ANFP enfrenta un nuevo conflicto reglamentario. San Luis de Quillota busca asegurar que el título y el ascenso se definan en la cancha, mientras advierte que se reserva el ejercicio de todas las acciones que correspondan ante los órganos de la Asociación y otras instancias competentes si no se revierte la determinación.