ColumnasRonald Valladares también es víctima
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Por Juan Cristóbal Guarello · 2 min de lectura
El entrenador chileno sigue acumulando buenos resultados con su trabajo silencioso pero efectivo. Hoy junto a Manuel Pellegrini es el único entrenador nacional que puede lucir un desempeño exitoso en el extranjero.

No es por candidatear a nadie, pero sí para poner en vista al principal entrenador chileno, después de Manuel Pellegrini, que puede gozar de una campaña satisfactoria en el extranjero. Es cierto que su palmarés y experiencia es reducida en estos cinco años como entrenador titular con sus pasos por Deportes Concepción y Coquimbo, más lo hecho en México junto al Querétaro, un equipo de mitad de tabla hacia abajo que de manera sorpresiva se ha convertido en la vedette de la LigaMX ubicándose por ahora entre los cuatro mejores.
Mirar a Esteban González para un trabajo a largo plazo basado en su corta experiencia y resultados siempre resulta muy simplista, como ocurre en tantos empleos donde la experiencia parece ser el requisito del éxito. Pero detrás del trabajo y los resultados, hay un tipo metódico, práctico, sin estridencia ni tampoco polémicas, pero sí con sus convicciones muy claras y la confianza de un trabajo que es el aval para pensar en desarrollar un proyecto a largo plazo.
El escepticismo dirá que no tiene la espalda para resistir o llevar un camarín que se pueda tornar conflictivo, pero cuando los resultados y la credibilidad llegan con un mensaje claro el equipo va siempre en la misma línea del entrenador, que convierte su enseñanza y conocimiento en liderazgo. Lo sabrá Coquimbo con su campaña casi perfecta e histórica el 2025, donde desde el Mono Sánchez hasta el más promisorio de los jóvenes se unieron en un objetivo claro, lo ratificó el equipo de Gallos Blancos, el patito feo de la competencia mexicana, que hace dos años y sin grandes nombres estuvo a un paso de llegar a la liguilla por el título, ganándose el respeto de equipos como América, Chivas, Toluca, Cruz Azul y otros poderosos.
En esta indecisión y nebulosa constante que cada semana perturba a todos para saber quién y cómo tiene que ser el responsable técnico de la Roja y dónde Nicolás Córdova ya no terminó por convencer, es bueno pensar que traer un entrenador consolidado y con su carrera resuelta a veces no es sinónimo de éxito. Lo sabemos. Y tal vez sea todo lo contrario, alguien que tenga esa hambre de alcanzar nuevos objetivos y crecer junto al equipo para llegar con esa madurez que siempre es tan requerida por todos y que muchas veces nos ha golpeado con un portazo en la cara. Esteban González no cuenta cuentos, pero sí trabaja como chino.
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