Una selección insulsa y sin alma
El pecado de Nicolás Córdova armar un equipo sin identidad, que no transmite nada y parece una selección de algún país perdido en Europa del Este
Por Juan Cristóbal Guarello · 3 min de lectura
El año pasado Colo Colo le ganó el título a Universidad de Chile en la última fecha, con fallo del Tribunal de Penalidades en el medio y un polémico gol anulado a Leandro Fernández en el último minuto. Este 2025 podemos tener otra final de infarto, pero la recompensa apenas sería el séptimo lugar del campeonato.

El cierre del torneo 2024 tuvo un nivel de suspenso que ni un guionista se atrevería a inventar: Colo Colo y Universidad de Chile llegaron a la última con dos puntos de ventaja para los albos (66 a 64), después de una arremetida increíble en la segunda rueda del cuadro dirigido por Jorge Almirón donde descontaron diez puntos de diferencia en favor de los azules. En aquella fecha 30 del campeonato, Colo Colo empató dificultosamente con el descendido Copiapó de visita y la U empataba de manera increíble con Everton 1-1 en el Nacional, donde las atajadas de Ignacio González, el antológico gol perdido por el uruguayo Cristián Palacios y el golazo anulado en la agonía Leandro Fernández hicieron del cierre de este torneo uno de los más dramáticos de la historia.
Y por si faltaban condimentos, días antes albos y azules se habían enfrentado en el Tribunal de Disciplina de la ANFP por una transgreción del reglamento cometida por Almirón en el partido contra Huachipato. Todo Chile estaba pendiente del fallo, que de ser negativo para Colo Colo, quitaba tres puntos en la tabla y la U quedaba a las puertas del título. Ganó 4-2 el Cacique en medio de una gran polémica. En definitiva, el 2024 estuvo plagado de emociones.
Cómo cambiaron las cosas un año después. Pese a que la U se reforzó mucho y era el primer candidato al título y Colo Colo armó el plantel más caro que se haya visto en más de noventa años de fútbol profesional, ambos equipos quedaron con tortícolis viendo como Coquimbo Unido lograba el campeonato cuatro fechas antes, sacándole 17 puntos al segundo, Universidad Católica.
Hoy Colo Colo rumbea malamente en el octavo lugar con apenas 38 puntos y la U no lo hace mucho mejor en el 6º lugar con 42. El cuadro dirigido por Gustavo Álvarez ha tenido una segunda rueda terrorífica, donde suma apenas once unidades y lleva tres partidos, dos de la Sudamericana, sin hacer goles. El de Fernando Ortiz hace rato que tiró la toalla y puede jugar más o menos, mal o peor dependiendo del día. El séptimo lugar es el corte para la Copa Sudamericana, la aspiración mínima que pueden tener dos planteles tan caros para nuestra competencia, y en este momento la U por razones obvias, tiene mejos posibildades de clasificar: cuatro puntos más y un partido pendiente.
Pero, ha sido tan irregular a la baja el rendimiento del equipo azul, que no extrañaría que el aterrizaje forzoso continúe, de la misma manera que este Colo Colo desprolijo y sin alma, capaz que pegue un último campanazo a final de campeonato. Y, por ahí, la gran pelea termina siendo un mano a mano entre albos y azules por las migajas de un cupo en la Sudamericana. De pelear el título el 2024 a pelear el séptimo lugar el 2025. Una ficción morbosa muy propia del fútbol chileno. Quedan cuatro fechas. A esta altura no doy por seguro nada.
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