ColumnasRonald Valladares también es víctima
¿Puede la maquinaria del fútbol chileno convertir a un juvenil promisorio en un delincuente? No del todo, pero si ayudar mucho.
Por Juan Cristóbal Guarello · 2 min de lectura
Columna de nuestro editor, Esteban Leal.

Las tortuosas Eliminatorias - nunca mejor llamadas así - rumbo a la Copa del Mundo de 2026 siguen con su travesía desgraciada para “La Roja”. Derrota dolorosa, otra guinda de la torta en un postre amargo. 17 partidos jugados, apenas 10 puntos sumados y Chile hundido en el fondo de la tabla como nunca antes en su historia.
Los responsables son muchos, casi siempre ligados a la dirigencia de una ANFP que convive con otro fracaso. Pero, quizás la respuesta es más simple y tangible a la vista de todos.
Del 11 titular que saltó a la cancha para enfrentar a Brasil sólo cuatro jugadores están en el fútbol europeo con dos de esos nombres (Brereton y Vigouroux) en segunda división. Simplemente dramático. No nos comparemos con el rival de turno, porque el 11 de Carlo Ancelotti sólo tenía jugadores del viejo continente entre sus titulares, pero paulatinamente vamos retrocediendo con nuestros vecinos del continente.
En la fecha 17 de las clasificatorias de la Conmebol sólo Bolivia (2) y Perú (1) alinearon una menor cantidad de futbolistas que militan en Europa que la selección chilena. ¿Coincidencia? los tres equipos son los únicos que están quedando fuera en la dadivosa repartija de cupos que entrega al menos repechaje a un 70% de los equipos participantes.
Seguiremos buscando culpables de un momento crítico. Pero, quizás la respuesta no está fuera de la cancha, donde también hay mucho por hacer, sino que en la construcción de proyectos de jugadores capaces de competir al más alto nivel. ¿Están los clubes interesados en eso? La respuesta la tienen, lamentablemente, los anónimos dueños del fútbol chileno.
Columnas¿Puede la maquinaria del fútbol chileno convertir a un juvenil promisorio en un delincuente? No del todo, pero si ayudar mucho.
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