Una selección insulsa y sin alma
El pecado de Nicolás Córdova armar un equipo sin identidad, que no transmite nada y parece una selección de algún país perdido en Europa del Este
Por Juan Cristóbal Guarello · 3 min de lectura
Con tres países clasificados directamente y sólo siete en competencia, la clasificación para el Mundial 2030 se desvalorizó de manera brutal. La Conmebol intenta buscar una fórmula que la haga atractiva, pero son demasiados agujeros que tapar.

La Conmebol en pleno están disfrutando de las alegres noches limeñas a la espera de la final de Copa Libertadores que jugarán mañana Flamengo contra Palmeiras. El feliz encuentro de presidentes se aprovecha para hacer un congreso de la confederación y resolver varios temas pendientes. El primero y principal ¿Qué carajo hacer con las eliminatorias para el Mundial 2030?
Como en el fútbol sudamericano todo es cambiante e informal, recordemos el partido que nunca se jugó entre Brasil y Argentina rumbo a Catar 2022, las decisiones arbitrarias y hasta ilógicas son comunes. Veamos ya clasificados para el 2030: Uruguay (se juega un sólo partido), Argentina (un solo partido) y Paraguay (un solo partido con el agravante que agarró el cupo como sede de la Conmebol, no como federación paraguaya). Es decir, tenemos tres selecciones que estarán cuatro años sin presión alguna y jugando amistosos. A eso le sumamos que no se sabe cuántos cupos más tendrá la Conmebol, podrían ser cuatro y medio, cinco y medio y hasta seis y medio. Esto es, existe una buena chance de que basta con ser último en la próxima eliminatoria para agarra repechaje.
Así, la futura eliminatoria podría transformarse en un eterno runrún de solteros contra casados, disputados con selecciones locales, jugadores con escasa motivación, seleccionados en Europa inventando lesiones para no venir. "Raphinha, hay que jugar la fecha doble contra Venezuela en Goiana y Bolivia en El Alto". Se queda descansando en Barcelona el amigo.
Ante esto, la banda de Alejandro Domínguez lanzó una Copa de Naciones, todos contra todos, que incluiría a los tres países ya clasificados. Claro, "todos contra todos", pero con tres selecciones que están en modo amistoso. Sospechoso y poco competitivo. A algunos rivales les matarán a patadas y a otros, por orden de su presidente, le harán el pasillito. Distorsiona. El argumento para hacerlo sería un financiamiento millonario.
Hay federaciones, como Chile y Colombia, que prefieren jugar el formato de siempre: todos contra todos sí, pero solo con los siete equipos que sí están en la pelea. Suena lógico, los que realmente necesitan competir. Pero, siete en competencia y cinco o seis clasificados directos. Conclusión: aburridísimo.
Finalmente, y esto también lo empujan Chile y Colombia, es hacer la eliminatoria de siempre, con las diez selecciones sin clasificados de antemano ¿Cuál es el argumento? Que en Argentina, Uruguay y Paraguay se jugará apenas un partido del Mundial 2030. Muy poco para eludir una serie de tres años y dieciocho partidos ¿La verdad? Es que tiene todo el sentido. Pero Domínguez y Tapia no van a ceder entrar sin pagar el boleto. Es su costumbre ¿Ya le preguntaron a Messi qué opina?
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