Ni una fractura, ni una máscara, ni mucho menos la presión de una noche que parecía enredarse. Nada detiene la increíble historia de Fernando Zampedri con la franja en el pecho. Universidad Católica sufrió mucho más de lo esperado para quedarse con un triunfo que parecía encaminado desde temprano. La expulsión de Jhonier Chalá a los 10 minutos le entregó al equipo de Daniel Garnero un escenario ideal para controlar el partido y atacar constantemente, pero nuevamente aparecieron las dificultades para romper defensas cerradas y transformar el dominio en goles.
La UC acumuló aproximaciones durante toda la noche, aunque sin demasiada claridad en los metros finales. Jimmy Martínez desperdició una ocasión increíble solo frente al arco, Justo Giani falló de cabeza y Eugenio Mena tampoco logró conectar con precisión en el segundo palo. El equipo cruzado dominaba territorialmente, pero otra vez transmitía ansiedad e impotencia ofensiva.
Cuando comenzaban a crecer los fantasmas en el Claro Arena, apareció Fernando Zampedri. A los 77 minutos, tras una jugada confusa dentro del área y un rebote que parecía perderse, el balón terminó impactando casi accidentalmente en el pecho del delantero argentino nacionalizado chileno, quien terminó empujando el 1-0 casi sin querer. Fue la clásica cuota de fortuna de los goleadores y el desahogo para una Católica que estaba chocando una y otra vez contra su falta de precisión.
A los 84 otra aparecería la figura de Zampedri anotaría su doblete para seguir escribiendo su nombre en los libros de historia del club. Un asistencia a boca de jarro que el Toro aprovechó a la perfección para decretar el 2-0 defenitivo. El doblete cambió el ambiente en San Carlos y terminó rescatando a un equipo que volvió a dejar dudas desde el funcionamiento. Pese a la superioridad numérica y la obligación de ganar, la UC mostró dificultades para acelerar el juego, romper líneas y encontrar variantes ofensivas claras. Barcelona, en tanto, resistió durante largos pasajes y prácticamente no generó peligro real sobre el arco cruzado.
Primer triunfo en el Claro Arena en torneos internacionales para llegar a 10 puntos en el grupo D superando a Cruzeiro (8) y Boca (7), con una fecha por jugar. El empate manda los cruzados directamente a los octavos de final y la única combinación que los dejaría fuera de los 16 mejores es una derrota en La Bombonera y un triunfo de los brasileños sobre un eliminado Barcelona. Eso se analizará después, porque lo cierto es que Fernando Zampedri sigue dándole vida a un equipo que sueña con seguir avanzando.