Matías Zaldivia volvió a aparecer donde más pesa la camiseta. En el Superclásico 199, el defensor no solo lideró la última línea de Universidad de Chile, sino que además marcó el único tanto del partido para sellar un triunfo por la mínima en el Estadio Monumental. Un gol que no solo definió el resultado, sino que también reafirmó una tendencia: su capacidad para responder en los escenarios de mayor exigencia.
Porque más allá del impacto inmediato del clásico, los números empiezan a construir un argumento sólido. Desde su llegada en 2023, el defensor suma 13 clásicos oficiales ante Colo Colo y Universidad Católica, con un registro de 8 victorias, 2 empates y 3 derrotas. Un 66,7% de rendimiento que lo posiciona como uno de los jugadores más efectivos de la U en este tipo de encuentros en los últimos años.
El desglose por rival refuerza la idea. Ante Colo Colo, el zaguero acumula 4 triunfos, 2 empates y solo 1 caída, incluyendo la Supercopa 2025 y el reciente golpe en Macul. Frente a Universidad Católica, mantiene la misma lógica competitiva, con 4 victorias y 2 derrotas, sin empates.
En un equipo que ha transitado por la irregularidad, Zaldivia ha construido un comportamiento opuesto en partidos grandes: presencia constante, titularidad indiscutida y capacidad de incidencia directa en el resultado, como quedó demostrado en el último Superclásico.
Lejos de los prejuicios por su pasado en Colo Colo, el defensor ha logrado consolidar un perfil competitivo en la U que se sostiene en datos y en momentos clave. Porque cuando el margen es mínimo y la presión máxima, Zaldivia responde. Y cada vez con más argumentos, se instala como el real clasiquero.