Universidad de Chile nuevamente quedó bajo la lupa por el comportamiento de parte de sus hinchas. El encuentro ante Everton por la ida de los octavos de final de la Copa Chile fue suspendido cuando los azules ganaban 1-0, luego de graves incidentes con pirotecnia en Sausalito que pusieron en riesgo a futbolistas y espectadores.
La situación rápidamente cruzó la cordillera. El diario argentino Olé tituló: “Otra vez, la barra de la Universidad de Chile provocó la suspensión de un partido”, poniendo el foco nuevamente sobre los seguidores azules y vinculando lo ocurrido en Viña del Mar con los graves hechos registrados frente a Independiente por la Copa Sudamericana 2025.
El medio trasandino recordó precisamente aquella noche de Avellaneda, cuando el encuentro terminó cancelado después de violentos enfrentamientos en las tribunas. La comparación no resulta menor considerando que aquel episodio terminó con fuertes castigos de Conmebol tanto para Universidad de Chile como para Independiente.
Eso sí, lo ocurrido en Sausalito corresponde a la Copa Chile, competencia organizada por la Federación de Fútbol de Chile, por lo que será esta entidad la encargada de resolver qué sucederá con los minutos pendientes y las consecuencias deportivas inmediatas. Piero Maza explicó que la suspensión se determinó porque no existían condiciones de seguridad para continuar.
El problema para la U es que el episodio vuelve a poner a su barra en el centro de la discusión apenas un año después de Avellaneda. Incluso los antecedentes de Sausalito muestran que hubo lanzamiento de pirotecnia desde sectores de ambas hinchadas, aunque buena parte de la prensa argentina centró su cobertura en los seguidores universitarios.
Así, mientras la Federación debe resolver el futuro de la llave ante Everton, en Argentina el nuevo escándalo ya fue utilizado para reabrir una historia que Universidad de Chile todavía no consigue dejar completamente atrás. Y aunque Conmebol no tiene competencia disciplinaria directa sobre un partido de Copa Chile, cualquier nuevo antecedente de violencia asociado a la hinchada azul adquiere especial sensibilidad por las sanciones que dejó el desastre de Avellaneda.