Minuto 88 en el Estadio Nacional. Universidad de Chile derrota estrechamente a Palestino por 2-1 en un duelo clave en la pelea por el Chile 2 y la clasificación a la zona de grupos de la Copa Libertadores. Córner desde la derecha, Eduardo Vargas anticipa en el primer palo y mete un cabezazo, Sebastián Pérez reacciona y la saca, pero da la impresión que el balón entra. Los jugadores de la U levantan los brazos pidiendo el gol al juez Piero Maza. Consulta al VAR donde el mundialista Cristián Garay y Gustavo Ahumada revisan la jugada. Las tomas de TNT y las específicas del VAR no aclaran si entró o no la pelota. Decisión: siga el juego.
Al día siguiente la cuenta de X de Pasión Infinita sube un registro de video tomado desde a trbuna Andes por un hincha con su teléfono. La secuencia es inapelable: gol de Universidad de Chile. La pelota entra sobrada antes de ser despejada por Sebastián Pérez. Un hincha con su teléfono devela lo que todo el tinglado del VAR con su licitación millonaria, su software y sus árbitros FIFA no pueden hacer.
¿Qué pasa con el VAR en Chile? Semana a semana tenemos polémicas por la precariedad de la tecnología que usa la ANFP. Esta misma fecha no se pudo determinar con certeza si la pelota salió en la jugada previa al empate de Coquimbo frente a La Serena. Suele ocurrir que las líneas que determinan un offside al límite sean tan arbitrarias y confusas, que la decisión queda al "ojímetro" o el "tincómetro" de los encargados del VAR y el árbitro mismo.
El VAR, con demasiada frecuencia, oscurece más que aclara. Urge una actualización y poner más cámaras. Porque basta un teléfono y una buena ubicación para echar abajo toda la millonaria estantería del VAR chileno.