La declaración de Victoriano Cerda como testigo en la investigación del Caso Sartor entregó nuevos antecedentes sobre la fallida operación para adquirir el control de Azul Azul. El excontrolador de Huachipato negó cualquier participación en esa compra y explicó cómo conoció el intento encabezado por Pedro Pablo Larraín Meri durante 2020.
Ante la Fiscalía, Cerda relató que conoció a Larraín Meri por videoconferencia en marzo o abril de 2020, cuando ambos analizaron posibles inversiones inmobiliarias fuera de Chile. En esa oportunidad, el fundador de Sartor le presentó los distintos fondos que administraba, entre ellos uno vinculado al negocio deportivo, y le propuso revisar la posibilidad de invertir. Sin embargo, afirmó que esa opción nunca despertó su interés porque estaba concentrado en financiar proyectos inmobiliarios y no en productos financieros.
Según su testimonio, el siguiente contacto ocurrió durante la primera semana de septiembre de 2020, cuando ambos se reunieron en una cafetería de Vitacura. Fue ahí donde, según Cerda, Larraín Meri le comentó que Sartor había intentado comprar Universidad de Chile meses antes y que esa operación había fracasado.
"Había intentando comprar Universidad de Chile y me preguntó si estaba interesado en invertir en el fondo (...) por ahí en abril o mayo de 2020 ya había intentado comprar la Universidad de Chile, pero el proceso había fallado", declaró Cerda. Añadió que rechazó la propuesta porque su intención era salir definitivamente de la industria del fútbol y concentrar sus inversiones fuera del país, principalmente en el mercado inmobiliario estadounidense.
El empresario también fue consultado por su relación con Michael Clark. Sobre ese punto afirmó que escuchó su nombre por primera vez en julio o agosto de 2020, precisamente después del intento de Sartor por adquirir las acciones que Carlos Heller mantenía en Azul Azul. Aseguró que antes de ese episodio no conocía a Clark y que recién lo vio personalmente a comienzos de 2021, cuando conversaron sobre proyectos inmobiliarios en Estados Unidos.
Uno de los aspectos abordados por la Fiscalía fueron las versiones que lo situaban detrás del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport, vehículo utilizado para concretar la adquisición de Azul Azul. Cerda rechazó esa tesis y negó haber participado en reuniones donde se firmaran documentos relacionados con el fondo. Asimismo, calificó como "completamente falso" el testimonio de Alfredo Harz respecto de una supuesta intervención suya en esa estructura.
Respecto de las operaciones entre Huachipato y Universidad de Chile, Cerda también descartó cualquier intervención de Pedro Pablo Larraín Meri o Michael Clark en las negociaciones de futbolistas entre ambas instituciones. Explicó que, en el caso de los azules, las compras de jugadores siempre eran encabezadas por el gerente deportivo y no por los presidentes del club, dinámica que —según afirmó— se mantuvo antes y después de la llegada de Sartor a la concesionaria.
"Las negociaciones de las ventas de jugadores desde Huachipato a Universidad de Chile no se negociaron nunca con Pedro Pablo Larraín Meri o con Michael Clark Varela", sostuvo. Además, aseguró que durante los períodos de Carlos Heller, José Luis Navarrete y Cristián Aubert nunca supo que alguno de ellos negociara directamente transferencias de futbolistas, atribuyendo esa labor a ejecutivos como Sabino Aguad, Rodrigo Goldberg y Sergio Vargas.