Universidad de Chile empieza a reencontrarse con el triunfo en el Campeonato Nacional 2026. El equipo azul venció a Deportes La Serena y alcanzó su segunda victoria consecutiva desde la llegada de Fernando Gago, en una señal clara de recuperación tras un arranque marcado por dudas, irregularidad y cuestionamientos internos.
El resultado no solo tiene valor en la tabla, sino también en lo que muestra dentro de la cancha: un equipo más ordenado, con mayor intensidad y, sobre todo, con otra disposición anímica. Ese cambio, que ya se empieza a notar en el juego, fue abordado directamente por uno de los referentes del plantel.
Eduardo Vargas, voz autorizada dentro del camarín, explicó sin rodeos cuál ha sido la principal transformación que vive el grupo. “Cambiamos de chip”, afirmó el delantero, instalando de inmediato el concepto que hoy marca el presente azul.
Pero el análisis del atacante no se quedó ahí. Vargas también profundizó en el quiebre que significó el término del ciclo anterior, dejando en evidencia que el equipo necesitaba un giro profundo para salir del momento que atravesaba. “Lo que pasó con el DT anterior ya quedó atrás”, agregó, en una declaración que refleja el cierre de una etapa que no logró consolidarse.
El contexto no es menor. La U venía de semanas donde los resultados no acompañaban, con un equipo que no encontraba funcionamiento y que acumulaba cuestionamientos tanto en lo futbolístico como en lo físico. En ese escenario, la llegada de Gago implicó un reordenamiento inmediato, tanto en la propuesta dentro de la cancha como en la dinámica interna del plantel.
El triunfo ante La Serena, sumado al conseguido en la fecha anterior, comienza a validar ese proceso. Más allá del rival, la U mostró una versión más sólida, con pasajes de control y una mayor claridad en la toma de decisiones, aspectos que habían sido deficitarios en el inicio de temporada.
Las palabras de Vargas, en ese sentido, no solo explican el presente, sino que también proyectan el camino que intenta construir el equipo. El “cambio de chip” al que hace referencia apunta a recuperar confianza, simplificar el juego y alinearse con una idea clara, elementos que hoy parecen comenzar a aparecer en el funcionamiento azul.
Universidad de Chile, así, empieza a dejar atrás la incertidumbre y encuentra en estos resultados una base para reconstruirse. Con dos triunfos consecutivos y un camarín que habla de renovación interna, el equipo de Gago busca consolidar una reacción que, por ahora, tiene un punto de partida claro: la mente.