Si algún hincha indignado de la Universidad de Chile se retiraba del Estadio Nacional terminado los primeros 45 minutos ante La Serena se hubiera re contra sorprendido por el marcador final. Es que la primera mitad de los papayeros fue muchísimo mejor que la de los locales que no encontraban la paz necesaria para desarrollar el buen fútbol exhibido ante Audax en el último choque de Copa de la Liga. Y, en contraparte, los dirigidos por Felipe Gutiérrez mostraban un fútbol agresivo, con Felipe Chamorro y Jeisson Vargas siendo los principales actores y generando varias chances de gol claras.
Es que el 11 elegido por Fernando Gago tuvo una falencia importante. Lucas Romero, recientemente jugando de titular en Paraguay en la última fecha FIFA, e Israel Poblete fueron incapaces de controlar el mediocampo con fluidez y tenencia, por lo que el balón duraba poco en los pies de los jugadores azules. Eso hizo que Javier Altamirano y Eduardo Vargas fueran meros espectadores del desarrollo del juego en Ñuñoa. Pero, más problemático aún era la poca presencia de Marcelo Morales y Fabián Hormazábal por las bandas: en definitiva, un equipo impreciso y con 0 profunidad.
Pero la mano del técnico volvió a ser importante. Tal como lo hizo (casi obligado) frente a los itálicos, Gago detectó el problema y no inventó una modificación excéntrica, sino que volvió a lo que ya le había funcionado: Lucas Barrera reemplazó al Paraguayo y con ello el cambio fue evidente. Más adelantado en el campo rival el volumen creció, con Poblete más liberado en ofensiva. Así llegó la asistencia de Vásquez para que Hormazabal anote el primer tanto a los 50'.
Ese gol fue el despertar de los azules. Cinco minutos más tarde Israel Poblete volvió a liberarse ahora como un falso carrillero y, tras una serie de buenos toques desde el fondo, encontró el espacio para habilitar a un Maxi Guerrero que está en racha: el ex papayero se vistió de 9 para anticiparse a la zaga y anotar de cabeza su cuarto gol en los últimos cinco partidos.
Ahí la expresión de lucha de la visita bajó notoriamente. Los nortinos ya no mostraban la intensidad de los primeros mintuos y la U terminó aprovechándose del envión: otra buena triangulación terminó en el gol de Javier Altamirano que lo salvó de ser evaluado negativamente tras otro partido flojito del ex Estudiantes de La Plata. Ya en los minutos finales Lucas Assadi inventó una buena jugada por la izquierda para habilitar a Agustín Arce que marcó su segundo tanto consecutivo y cerrar la cortina en un segundo tiempo destructivo de los azules.
En definitiva la Universidad de Chile fue contundente y aprovechó las chances que se generó, algo que La Serena terminó pagando muy caro. Segundo triunfo consecutivo para un Fernando Gago que parece encontrar nombres que interpretan su idea: Guerrero se hace indispensable y Barrera agarró una camiseta que jura no soltar.
Los azules llegan a 13 puntos para ubicarse a 5 del líder Colo Colo. La salida de Paqui Meneghini empieza a quedar atrás y el nuevo ciclo refuerza su idea con buenos resultados. Por su parte Deportes La Serena se queda en 9 unidades y la lucha por la tabla baja se empieza a transformar en su objetivo.