Más allá del empate conseguido de manera agónica, la Universidad de Chile volvió a ser protagonista de hechos de violencia en una noche copera. La llegada del bus y los piedrazos que impactaron al transporte de Lanús hacia el Estadio Nacional fue tema en los distintos portales de los medios argentinos, que expusieron nuevamente un cáncer insertado dentro del club.
Desde TyC Sports calificaron el hecho como “un vergonzoso acto de vandalismo” y señalaron que “un grupo de hinchas de la U volvió a protagonizar un episodio lamentable al apedrear el micro del equipo argentino”. El incidente fue descrito como una muestra más de la violencia que empaña al fútbol sudamericano y de las deficiencias en materia de seguridad en este tipo de encuentros internacionales.
Infobae, por su parte, habló de una “llegada infernal” para la delegación granate, relatando que el bus fue atacado con piedras y botellas, provocando la rotura de uno de sus vidrios. El medio destacó que el partido se disputaba sin público local por una sanción previa al cuadro azul, lo que hacía aún más preocupante la falta de control en las inmediaciones del estadio.
En tanto, el presidente de Lanús, Nicolás Russo, expresó su molestia con las autoridades chilenas al afirmar que “llegamos acá y la policía no estaba, a 50 metros de la cancha no había un solo agente”, según reprodujo Tribuna. Sus declaraciones reflejaron el malestar dirigencial por la ausencia de resguardo policial y el riesgo al que fue expuesta la delegación visitante.
Lautaro Acosta, histórico jugador de Lanús, fue más tajante aún: “Yo lo que sí entiendo es que tiene que haber una sanción dura, ejemplar. Pasa una vez, pasa otra vez, o le están tomando el pelo a la CONMEBOL o creen que están tranquilos con esas situaciones”.
La Universidad de Chile nuevamente en el centro de las críticas, atrapados por un espiral de violencia en el que no son capaces de tomar las riendas. Mientras tanto, ni jugadores, ni dirigentes apuntan directamente a los responsables. A más de dos meses del infierno de Avellaneda, nunca hubo una vocería para admitir que los incidentes fueron iniciados por la gente de la U al interior del estadio de Independiente. Lo único cierto es que los castigos volverán a ser duros, para un equipo que jugará mucho tiempo con sus tribunas vacías.