El último ciclo internacional de Universidad Católica dejó números que configuran su presente continental. En Copa Libertadores, su campaña más profunda en los últimos años fue la de 2021, cuando alcanzó los octavos de final. En ese torneo disputó ocho partidos: ganó tres y perdió cinco. En 2022 volvió a competir en el certamen, pero quedó eliminado en fase de grupos, con seis encuentros jugados, un triunfo, un empate y cuatro derrotas. Posteriormente, no logró clasificarse a las ediciones 2023, 2024 ni 2025.
En paralelo, su recorrido por Copa Sudamericana acentuó la tendencia de salidas prematuras. En las ediciones 2023, 2024 y 2025 fue eliminado consecutivamente en la fase de clasificación nacional, que se define a partido único. En 2023 cayó ante Universidad de Chile, en 2024 frente a Audax Italiano y en 2025 fue eliminado por Palestino. En los tres casos, la UC no alcanzó a disputar la fase de grupos del torneo.
La eliminación de 2025 tuvo además un impacto económico concreto. El club que avanzó, Palestino, aseguró 900 mil dólares por concepto de participación en la fase de grupos (300 mil por cada partido como local). Católica, al quedar fuera en el cruce inicial, perdió la posibilidad de acceder a esos ingresos y a los premios adicionales por rendimiento.
En ese marco se inserta la incorporación de Matías Palavecino, quien al momento de ser presentado en San Carlos de Apoquindo vinculó directamente su llegada con el desafío continental. “Me va a tocar jugar Libertadores, no es menor, muy contento por eso”, señaló el mediocampista, aludiendo a la clasificación cruzada para la edición 2026 del torneo.
El propio jugador remarcó que su objetivo no se limita al plano local. “Quiero dejar mi huella acá, daré lo mejor para quedar en la historia del club”, afirmó, apuntando a una etapa que tendrá como principal examen la competencia internacional.
Los registros muestran que, desde 2017 en adelante, Católica solo logró superar la fase de grupos de un torneo Conmebol en una ocasión: la Libertadores 2021. Desde entonces, acumuló una eliminación en fase de grupos (Libertadores 2022) y tres salidas consecutivas en la ronda inicial de la Sudamericana (2023, 2024 y 2025). Esa secuencia explica que el retorno a la Libertadores en 2026 esté marcado por una presión estadística concreta: el club no disputa una serie eliminatoria internacional desde hace cinco años.
El arranque del ciclo 2026, por lo tanto, no solo será una nueva participación continental para la UC, sino también la primera oportunidad en varias temporadas para romper con una dinámica de eliminaciones tempranas que se consolidó como patrón en su historial reciente.