El regreso de Gary Medel a Universidad Católica podría terminar de la peor manera. Lo que comenzó como el esperado retorno de uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente del club se ha transformado en un escenario de conflictos, lesiones y escasa participación. Su enfrentamiento con Daniel Garnero terminó por tensionar todavía más una relación que parece difícil de recomponer.
Según informó La Tercera, el conflicto alcanzó su punto más crítico durante un entrenamiento posterior al empate ante Audax Italiano, cuando Medel protagonizó una fuerte discusión con el cuerpo técnico y abandonó la práctica. El episodio dejó al descubierto las profundas diferencias que existen al interior del camarín, donde también se han registrado cuestionamientos a las decisiones del entrenador argentino.
Pero el problema no es solamente deportivo. Medel percibe un sueldo cercano a los 50 millones de pesos mensuales, una de las remuneraciones más elevadas del plantel. Una cifra considerable para un futbolista que ha tenido escasa continuidad durante 2026, principalmente por sus problemas físicos, y cuyo último partido oficial fue el pasado 22 de agosto frente a Ñublense.
El contrato del exseleccionado nacional termina en diciembre y su renovación aparece seriamente comprometida. De hecho en septiembre que al interior del directorio de Cruzados no existía intención de extender su vínculo, considerando su situación física, el elevado costo económico y la reestructuración que prepara la institución. Hoy su participación es nula, según como el propio club informó, por una fractura en uno de los dedos de la mano del jugador.
La situación también pone bajo presión a Garnero, quien finaliza contrato al término de la temporada y mantiene diferencias con parte del plantel. En ese escenario, la dirigencia encabezada por Matías Claro, junto al gerente deportivo Francisco Pérez Lázaro, deberá tomar decisiones importantes respecto de un equipo que tiene a 14 futbolistas terminando sus vínculos.
Así, mientras Universidad Católica sigue luchando por sus objetivos deportivos, el futuro de Medel se transforma en uno de los asuntos más delicados que deberá resolver Cruzados. A sus 39 años, el futbolista incluso ha reconocido que evalúa la posibilidad del retiro, una alternativa que cobra fuerza ante un cierre de temporada muy distinto al que imaginó cuando decidió regresar al club que lo formó.