Semana movida en Quilín entre los alegatos de Iquique y Unión Española en los últimos manotazos para salvar la categoría y la votación del Consejo de Presidentes de la ANFP para definir las bases de los próximos campeonatos del fútbol chileno en 2025. La irrupción de una Copa de la Liga aprieta un calendario que tendrá, por fin, más partidos por año lo que obliga a los clubes a moverse rápido en el mercado de fichajes.
Claro, porque a mediados de enero y, de no mediar ningún movimiento, en Sausalito se disputará la SuperCopa, que tendrá formato nuevo, con cuatro equipos (Coquimbo vs Deportes Limache y , Universidad Católica vs Huachipato) y que se desarrollará la semana del 19 de ese mes. Es decir en poco más de 31 días la pelota comenzará a rodar de manera oficial en nuestro fútbol.
Fue por ese motivo que Colo Colo apenas tardó tres días en definir su postura con Fernando Ortiz. Tras quedar fuera de todos los torneos internacionales el domingo ante Audax , el miércoles Aníbal Mosa salió a respaldar al Tano de cara al 2026. Mismo caso que Coquimbo Unido, escuadra que se quedó sin su dt el sábado de la semana pasada y apenas siete días más tarde ratificó que Hernán Caputto tomaría la posta de Esteban González en el puerto.
Universidad Católica se movió rápido y anunció las permanencias de Medel, Zampedri, Ampuero y otras figuras, antes que el rumor de una posible salida de alguna de esos jugadores se instale en San Carlos. Juan Tagle y compañía también quieren abrochar rápido a sus refuerzos, con la imagen de Matías Palavecino como el primer gran bombazo al mercado.
Pero, como siempre, hay clubes que parten desde atrás. El caso más emblemático es el de la Universidad de Chile que contra el tiempo "negocia" con Gustavo Álvarez para cerrar su salida. El entrenador se niega a pagar un peso de su claúsula de recesión que establece un pago de 1,2 millones de dólares en caso de querer dejar un año antes el club (finaliza relación en diciembre de 2026).
La mayoría de los equipos tienen pactado su inicio de pretemporada para la primera sema de enero, es decir, en poco más de 15 días. Las máquinas tienen que trabajar a todo vapor porque ejemplos de inicios de entrenamiento tardes y mala planificación hay por montones y no es necesario irse tanto tiempo atrás: Colo Colo arrancó una semana más tarde que lo presupuestado este 2025 y el equipo de Jorge Almirón pareció
siempre una marcha abajo. No será que este 2026 otro será la víctima.