Una llamativa contradicción se produjo durante las horas posteriores a la resolución adoptada por la Federación de Fútbol de Chile para la suspendida llave entre Everton y Universidad de Chile. Mientras públicamente el cuadro viñamarino manifestó su rechazo a la determinación, lo ocurrido durante las conversaciones previas había dejado una sensación bastante diferente.
La Federación resolvió que los ocho minutos pendientes del encuentro de ida, suspendido en Sausalito cuando Universidad de Chile ganaba 1-0, se disputen este domingo 27 de septiembre desde las 14:45 horas y sin público en el Estadio Nacional. Posteriormente, a las 17:30, se jugará normalmente la revancha de los octavos de final.
Según pudo conocer La Hora de King Kong, la reunión en la que se abordó la salida al problema se desarrolló en buenos términos y tanto Everton como Universidad de Chile quedaron conformes con la fórmula conversada. Esa versión coincide con información publicada durante la tarde del viernes, cuando se reportó que la propuesta de completar los minutos pendientes antes de la revancha había recibido el visto bueno de ambos clubes.
Por eso llamó especialmente la atención lo que ocurrió horas más tarde. Everton publicó un duro comunicado señalando que “no compartimos la decisión adoptada por el Directorio” y que, debido a la gravedad de los incidentes registrados en Sausalito, estos “ameritaban un desenlace distinto”.
¿Qué cambió entre la reunión y el comunicado? De acuerdo con antecedentes recabados por La Hora de King Kong, la instrucción para endurecer públicamente la posición llegó desde México, donde se encuentra la propiedad ligada al grupo controlador de Everton. Los controladores no estuvieron de acuerdo con la salida alcanzada en Chile y solicitaron que el club expresara formalmente su disconformidad.
La situación dejó a la administración local en una posición incómoda. Rodrigo Robles, gerente general de Everton, había participado de las gestiones institucionales posteriores a los incidentes y es actualmente el principal ejecutivo del club viñamarino.
Así, el comunicado que terminó conociéndose públicamente mostró una postura bastante más dura que el tono que, según conoció este medio, había existido durante las conversaciones. Everton igualmente dejó establecido que respetará la institucionalidad y acatará la resolución, por lo que deberá presentarse este domingo en el Estadio Nacional para completar primero los minutos pendientes y posteriormente disputar la revancha.