En King Kong radio entrevistamos esta tarde a Pablo Hoffmann, excpresidente de OHiggins, quien está bastante mosqueado por la forma es que se ha manejado la ANFP y el fútbol chileno en general. Comenzando por la clausura de la sede de Quilín, la que tenía todo en regla hasta hace un tiempo, pero después se comenzó a construir sin jamás hacer los trámites en la Municipalidad de Peñalolén. "En realidad, esto es producto de muchas ampliaciones que se han hecho y no se ha regularizado ninguna. Es para largo. La empresa construyó el edificio (1994), lo dejó a plena disposición (...) Después empezaron a hacer algunas modificaciones, primero menores y después más grandes, en la ANFP. La primera fue en 1999 o 2000, y después hubo muchas más. Ninguna se hizo a tiempo, y las últimas que hizo Jadue, menos, con su famoso ascensor. A eso tenemos que agregar todo lo que se hizo el año pasado en la ANFP, porque el (complejo) Sulantay no se hicieron los trámites en la municipalidad. Estaban empezando a hacer los trámites cuando se encontraron con el problema" dice Hoffmann.
Con respecto a los escritoriazos que tienen en vilo el campeonato de Ascenso, el ex presidente de OHiggins señala que el primer culpable es San Marcos de Arica por no cumplir con el reglamento: "tengo muy claro que los clubes tienen que cumplir con la ley, sobre todo cuando se cometen delitos. La culpa, en principio, no es de la ANFP, porque aquí quien cometió la falta fue Arica. ¿Qué es lo que pasa? Que esta falta, tal como están las cosas, interviene en la parte deportiva cambiando la posición en la tabla. Y ahí hay un error nuestro que, a decir verdad, se trató de corregir".
Pero, según Hoffmann, lamentablemente el Consejo de Presidentes nunca ha querido modificar las bases para evitar que las sanciones administrativas ensucien lo deportivo. "El directorio oportunamente dijo que las tablas no se movían, que era lo que todos queríamos, y que, si bajaban tres, bajaban tres, pero la tabla no se movía -cuenta. Eso no fue aprobado por el Consejo de Presidentes en su oportunidad, y fue un error tremendo. Estoy de acuerdo en que se pierde la confianza. Nosotros tenemos gente que va al estadio, tenemos auspiciadores, tenemos contratos con televisión. Aquí se mueve mucho dinero y eso tiene que estar respaldado por una acción de confianza. Por culpa de que no se aprobó ese reglamento, esas bases propuestas, estamos metidos en esto."
Hoffmann no quiere nombrar clubes, pero sabe que hay varios que alentaron los reglamentes que promueven el fútbol de escritorio: "Yo no quiero especificar cuándo esto no se autorizó, porque tenía mala relación con alguno. Pero esto es culpa de dirigentes que convencieron al Consejo de Presidentes, y el Consejo de Presidentes se dejó convencer de que era una buena alternativa. En realidad es recontra mala. Habla muy mal de la actividad".
Para el veterano dirigente el origen de todo es la presidencia de Sergio Jadue. En 2015 OHiggins fue el único club que votó en contra de su reelección. "Ricardo Abumohor mandó cartas contando todo lo que estaba pasando. Se mandaron a los clubes, a los medios, a los medios de prensa, y desgraciadamente -lo que es muy malo- no hubo ni una respuesta. Ni una. Nadie acusó recibo, nadie hizo ningún comentario. Y ahí sí que hubo cosas graves (...) dineros mal habidos por firmas hubo plata de la Copa América 2015 que nunca quedó clara y, más que no quedar clara, quedó bastante oscura".