La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, encabezada por Germán Codina, volvió a quedar en el centro de la polémica por los constantes cambios de horario en el fútbol chileno. Esta vez, la decisión de adelantar el Clásico Universitario entre Universidad Católica y Universidad de Chile, argumentando posibles condiciones climáticas adversas, terminó provocando una contundente reacción de TNT Sports, que utilizó sus redes sociales para cuestionar una determinación que, a la luz de lo ocurrido, resultó innecesaria.
El encuentro, originalmente programado para las 17:15 horas en el Claro Arena, debió adelantarse a las 12:30 por disposición de la autoridad ante el pronóstico de lluvias en Santiago. Sin embargo, el temporal anunciado nunca llegó y el panorama en San Carlos de Apoquindo fue completamente distinto al que se había proyectado, con cielos despejados y temperaturas agradables durante la tarde.
Fue entonces cuando TNT Sports aprovechó sus plataformas digitales para lanzar un mensaje que no pasó inadvertido. “¿Y el mal tiempo? Nunca llegó”, publicó el canal, acompañando el comentario con una imagen del Claro Arena bajo un cielo completamente despejado y una frase todavía más elocuente: “Y no pasó nada...”.
La señal deportiva fue más allá y entregó cifras para reforzar su cuestionamiento. Según su publicación, a las 17:15 horas, momento en que originalmente debía comenzar el encuentro, la temperatura alcanzaba los 20 grados, mientras que al horario en que habría terminado el compromiso los termómetros marcaban 17 grados. Todo esto acompañado de un sol radiante y sin rastros del temporal que había motivado la modificación.
El episodio vuelve a poner bajo la lupa los criterios utilizados por la Delegación Presidencial para intervenir en la programación del Campeonato Nacional. Si bien las decisiones preventivas deben adoptarse considerando los pronósticos disponibles y no las condiciones conocidas posteriormente, el desenlace alimentó los cuestionamientos por las reiteradas alteraciones de horario. Esta vez, la crítica llegó desde el propio canal que transmite el fútbol chileno, dejando a la autoridad encabezada por Germán Codina enfrentada a una nueva controversia por la organización de los espectáculos deportivos.