En un movimiento que marca un antes y un después en la estructura accionaria de Azul Azul S.A., sociedad que administra al Club Universidad de Chile, Daniel y Eduardo Schapira confirmaron la venta de la totalidad de su participación accionaria, correspondiente al 21,44 % del capital social de la concesionaria.
La transacción se concretó por un monto cercano a $6.700 millones de pesos chilenos y se estructuró a través de la corredora de bolsa Larraín Vial, firma que ahora actúa como intermediaria para la colocación de esos títulos en el mercado.
Este bloque accionario, que había sido parte de la propiedad del club durante más de 12 años, deja de estar bajo control directo de la familia Schapira, quienes desde diciembre de 2013 mantenían su participación a través de la sociedad Inmobiliaria DSE Ltda.
Hasta el momento no han sido informados oficialmente los nuevos accionistas que ingresarán al capital de Azul Azul tras esta operación, un aspecto que ha generado expectación en el entorno institucional y entre los hinchas.
La salida de los Schapira se produce en un contexto de tensiones internas en la concesionaria y marcadas discrepancias con la gestión de la administración actual del club, factores que según comunicados previos llevaron al grupo a decidir su retiro del proyecto.