Cuando se anunció la llegada de Gustavo Álvarez al CDA para la temporada 2024 muchos se sorprendieron. No tanto por el flujo, casi natural a esta altura, entre Huachipato y Universidad de Chile, sino por lo rápido que había catapultado su carrera hasta llegar a uno de los grandes del fútbol chileno.
La apuesta funcionó y la U volvió a pelear por el campeonato nacional y coronarse en la Copa Chile en 2024. En este 2025 la primera división se les esfumó por partidos claves perdidos y en Copa Chile fueron rápidamente expulsados por Curicó en el Estadio Nacional. Eso sí en territorio internacional la buena participación en Copa Libertadores, además de la semifinal de la Copa Sudamericana tapan los malos resultados del ámbito local.
Pero, ¿qué tanto impactaría una salida de Álvarez de la banca azul? Por números, bastante. Desde Frank Kudelka (60,9%) en 2018-2019 que la U no tenía un entrenador con un porcentaje mayor al 60% de rendimiento. Hoy el estratega tiene un 65,06% de efectividad para colarse como el segundo mejor desde el 2010 en adelante.
En ese listado supera, por ejemplo, a Ángel Guillermo Hoyos, último campeón de primera división, que se fue del club con un 63,6% de rendimiento. También a Martín Lasarte, campeón de Copa Chile y torneo nacional, que dejó la institución con un 60,5% de efectividad de triunfos.
El único entrenador que lo supera en esa estadística es Jorge Sampaoli que durante las temporadas 2011-2012, en las que ganó tres títulos locales y la Copa Sudamericana, registró un impresionante 68,1% de rendimiento que lo llevó directo a la selección chilena.