San Luis de Quillota decidió formalizar su molestia. Luego del empate ante Curicó Unido por la segunda fecha del Campeonato de Ascenso 2026, el club envió una carta al presidente de la ANFP, Pablo Milad, manifestando su “profunda preocupación por los hechos ocurridos” en el encuentro.
En el documento, la institución es directa al describir la jugada que desató la polémica: se validó “una anotación precedida de una evidente infracción (mano en la génesis de la jugada), situación que ha generado legítimas dudas respecto de la correcta aplicación del reglamento”.
El reclamo no se limita al error puntual. San Luis advierte que “más allá del resultado deportivo”, lo que realmente inquieta es “el impacto acumulativo que este tipo de situaciones tiene sobre la credibilidad de la competencia, la confianza de los hinchas, el trabajo de los clubes y la inversión que todos realizan para fortalecer el fútbol profesional chileno”.
Además, el club subraya que el problema no es aislado. “Esta preocupación no es aislada”, señala la carta, recordando que en la misma fecha hubo otros cuestionamientos arbitrales en la categoría. Y añade una advertencia: “Cuando este tipo de situaciones se presentan en las primeras jornadas del campeonato, se instala una percepción de incertidumbre que afecta transversalmente a la categoría”.
El punto más político del escrito apunta directamente a la implementación del VAR en la Primera B. San Luis recuerda que en 2025 se anunció la eventual aplicación de un sistema VAR “light” en el Ascenso, pero plantea que ahora es momento de avanzar con definiciones concretas. Por eso solicita que se presente “un plan formal que contemple” un modelo técnico de implementación, un cronograma definido, la estructura de financiamiento y estándares operativos junto con capacitación arbitral.
En el cierre, la institución fija postura respecto al uso de tecnología: “El uso de herramientas tecnológicas de apoyo arbitral ya no constituye un elemento accesorio, sino un estándar mínimo de transparencia y equidad competitiva en el fútbol moderno”.
Apenas dos fechas disputadas y el Ascenso ya enfrenta su primera gran controversia. En Quillota decidieron que la jugada no quede solo en la discusión post partido: la transformaron en una interpelación directa a la conducción del fútbol chileno.