La ausencia de Octavio Rivero en la citación de Universidad de Chile para enfrentar a Deportes Limache no es un hecho aislado. Es, más bien, la confirmación de una preocupación que viene instalándose desde su arribo: su condición física y la gestión detrás de su fichaje.
Porque mientras en la semana el discurso apuntaba a normalidad, la realidad volvió a golpear. “Somos un grupo súper unido. Él está entrenando con normalidad ya, está a la par de nosotros. Esperemos que siga así y que esté lo mejor posible”, aseguró Fabián Hormazábal, en una declaración que hoy choca directamente con la decisión técnica de dejarlo fuera.
La contradicción no es menor. Sobre todo porque desde el propio cuerpo técnico tampoco hay certezas claras. Francisco Meneghini, consultado por el estado del delantero, fue ambiguo: “No soy doctor y no soy el más indicado para entrar en detalle. Hoy no se contempla la operación, pero ellos deben evaluar cómo se siente. Lo queremos tener bien, porque es fuerte, que todo el tiempo quiere estar… Necesitamos que esté bien”.
El problema es que ese “evaluar cómo se siente” se ha transformado en una constante. Rivero ya se perdió partidos en el arranque de la temporada y su historial reciente —marcado por lesiones musculares y antecedentes más graves como su rotura de ligamentos en Unión Española— era información conocida antes de su contratación.
Entonces, la pregunta es inevitable: ¿quién se hace responsable? Porque si el jugador “entrena normal”, pero no está disponible, el problema no es solo médico. Es de planificación. Es de evaluación. Es de gestión deportiva. En un plantel que necesita certezas, la U hoy convive con una incógnita permanente en una posición clave. Y mientras Rivero sigue sin poder consolidarse ni siquiera como alternativa, la inversión comienza a tensionarse.
No es solo su ausencia ante Limache. Es lo que representa: un fichaje condicionado desde el inicio, que hasta ahora no encuentra respaldo ni en la cancha ni en las decisiones internas. Y en ese escenario, el silencio pesa tanto como las lesiones.