Todo comenzó cuando la FIFA liberó completamente el trabajo de los agentes en abril del 2015, pero fue tal el desbande y el desorden con que comenzaron a manejarse los pases de los jugadores que el 2023 obligó a las federaciones a establecer reglamentos locales. En Chile se hizo y se lanzó al tarro de la basura.
El 29 de noviembre de 2023 el Consejo de Presidentes de la ANFP aprobó el Reglamento Nacional de Agentes de Fútbol manera unánime en una sesión extraordinaria. Casi tres años más tarde las 21 páginas contienen sólo letra muerta pues el reglamento no se aplica en ninguno de los estamentos del fútbol profesional chileno. La situación es tan informal, incluso caótica, que nadie sabe cuántos agentes sin licencia FIFA trabajan en Chile... y con licencia FIFA tampoco. Se especula que los agentes "legales" serían 37, pero ni la ANFP tiene los nombres precisos. El problema es que el propio organismo rector del fútbol mundial colabora para la ambigüedad debido a que, por problemas legales de la Comunidad Europea, no obliga a las federaciones a aplicar el Reglamento, sino que sólo "recomienda".
"En Chile cualquiera es agente" dice Marcelo Contreras de Trading Sports. "Esto es en serio, hay que rendir cada año una prueba formal en la ANFP para obtener la licencia FIFA" explica. El problema es que en Chile se puede trabajar sin rendir esta prueba. El agente José Luis Carreño lanza una acusación concreta: "Tenemos en caso del señor Daniel Behar, de Vibra, el famoso Melón, no pudo aprobar el examen para ser agente FIFA y aparece en todas las transacciones con total desparpajo".
Uno de los puntos más críticos es el del manejo de jugadores de divisiones inferiores y menores de edad. El artículo 8º del Reglamento es tajante: "Todo contacto con un menor o con su tutor legal (y/o la consiguiente firma de un contrato de representación) con relación a la prestación de servicios de representación deberá llevarse a cabo, como pronto, seis meses antes de que el menor cumpla la edad en la que pueda firmar su primer contrato profesional de conformidad con la legislación aplicable en el país o territorio en el que vaya a trabajar. Este contacto solo podrá llevarse a cabo una vez, previo consentimiento expreso por escrito del tutor legal del menor".
Es decir, cualquier acuerdo comercial con un jugador de cadetes puede hacerse cuando tenga un mínimo de 17 años y seis meses. Eso no se cumple en Chile, pues como cuenta un socut de una reconocida agencia internacional: "A cabros de 14 años les ofrecen plata en efectivo, camionetas a sus padres, incluso te pueden ofrecer casa. Jugadores Sub 17 ya tiene sueldo en negro". Hay una advertencia clara en el Reglamento: "Toda infracción del apdo. 8.1 de este artículo será sancionada, como mínimo, con una multa y una suspensión de hasta dos años de la licencia del agente de fútbol". Algo que ocurre todas las semanas en Quilín o donde se juegue fútbol de cadetes, pero nadie es fiscalizado ni sancionado.
Pero no basta con ser agente FIFA registrado para manejar jugadores menores de edad, hay que tener una certificación extra ¿Cuántos la tienen en Chile? Nadie lo sabe una vez más. La ANFP le pidió hace pocos días al chileno Patricio Varela Laso, Jefe de Agentes de la FIFA, la información de todos los agentes registrados en Chile incluidos los que tienen la certificación para manejar jugadores de inferiores. Varela está la tanto del desorden y la desregulación que hay en nuestro país, pero es la ANFP quien debe controlar. Pero, reconoce Marcelo Contreras, "Pablo Milad ha tenido muy buena disposición, pero no tiene herramientas para controlar esto". Por mientras, chipe libre.