Renato Manuel Alves Paiva es un entrenador portugués de 55 años, forjado durante quince temporadas en la estructura formativa del Benfica. Entre 2004 y 2019 trabajó en distintas categorías juveniles del club lisboeta y luego en el equipo filial, una etapa que marcó su sello metodológico: equipos con idea clara, orden táctico y un fuerte apego al modelo de juego, generalmente bajo un esquema 4-2-3-1, con énfasis en las transiciones y la organización defensiva.
Su consolidación en el fútbol profesional llegó en Sudamérica. En Independiente del Valle vivió el ciclo más relevante de su carrera: dirigió 65 partidos y alcanzó una efectividad cercana al 51% de victorias, coronada con el título de la Serie A ecuatoriana 2021. Ese periodo lo posicionó como un técnico capaz de sostener procesos competitivos en contextos institucionalmente estables y con proyectos deportivos bien definidos.
Tras ese éxito, su trayectoria entró en una dinámica mucho más errática. En México tuvo dos etapas muy contrastadas: en Club León su efectividad fue baja, con apenas un 33% de triunfos, mientras que en Toluca alcanzó el mejor registro de su carrera, con un 50% de victorias en 44 partidos durante 2024, mostrando consistencia en la fase regular y un equipo reconocible desde lo táctico.
En Brasil, en cambio, se evidenció el costado más volátil de su perfil. En Botafogo, pese a lograr su porcentaje de victorias más alto —por sobre el 52%—, su ciclo fue breve y terminó tras pocos meses. En ese periplo por el Fogao compartió grupo con la U, perdiendo en el Estadio Nacional y consiguiendo la clasificación en la última jornada. Su salida fue abrupta y fue reemplazado por Davide Ancelotti.
Poco después asumió en Fortaleza, donde su efectividad cayó drásticamente hasta un 10% de triunfos en diez partidos, en lo que fue el punto más bajo de su recorrido como entrenador. Con el club en zona de descenso fue removido de su cargo.
Paiva es reconocido por su convicción táctica y por defender con firmeza sus métodos, incluso en contextos de fuerte presión externa. Esa rigidez, que en algunos clubes fue virtud, en otros terminó acelerando rupturas con directivas y entornos mediáticos. Fue despedido de Toluca, Botafogo y Fortaleza, siempre por malos resultados.
Según César Merlo su llegada está prácticamente confirmada, una vez se terminen de cerrar los finiquitos de Gustavo Álvarez y compañía. Una apuesta arriesgada con un entrenador que no conoce el medio, pero que buscará el éxito encontrado en Ecuador.