Universidad Católica se prepara para uno de sus mayores desafíos de la temporada. Los cruzados enfrentarán a Estudiantes de La Plata por los octavos de final de la Copa Libertadores, instancia a la que llegan con ilusión, pero también con un plantel golpeado por las lesiones y sin incorporaciones para el segundo semestre.
En ese escenario, Matías Claro, presidente de Cruzados SADP, sorprendió al instalar una meta de máxima exigencia para el futuro internacional de la UC. “En la copa tenemos mucha ilusión y ambición de seguir avanzando. Soñamos con llegar a una final”, afirmó en conversación con El Mercurio.
El dirigente incluso manifestó su confianza para superar la llave ante el conjunto argentino. “Tenemos fe de que podemos superar a Estudiantes de La Plata. Y si no, competir hasta el final”, agregó Claro, quien también aseguró que mientras existan opciones matemáticas Católica continuará peleando por el Campeonato Nacional.
Las palabras del presidente cruzado contrastan con las dificultades que ha encontrado el club para potenciar el equipo de Daniel Garnero. Pese a las bajas que ha sufrido el plantel, entre ellas las de Clemente Montes, Tomás Asta-Buruaga y Diego Valencia, hasta ahora no ha llegado ningún refuerzo.
“Veremos la posibilidad hasta el último minuto, pero claramente es bastante difícil”, reconoció Claro sobre la opción de concretar alguna incorporación antes del cierre del mercado. El presidente de Cruzados explicó que los ingresos obtenidos por la participación internacional tampoco significan que todo ese dinero esté disponible para contratar jugadores. Según detalló, parte importante de los recursos de la Libertadores ya estaba contemplada en el presupuesto elaborado a comienzos de temporada.
“De lo que ha generado la Copa Libertadores, ha quedado entre 800 mil y un millón de dólares”, explicó. Y añadió: “Con los recursos extra estamos tratando de buscar algún jugador para potenciar el equipo. No lo hemos encontrado. Debe ser alguien consolidado”.
Así, Católica se aproxima al choque contra Estudiantes con prácticamente el mismo plantel con el que alcanzó los octavos de final. Sin refuerzos a la vista y con varias bajas importantes, Matías Claro igualmente pone la vara arriba: el gran sueño cruzado es volver a disputar una final de Copa Libertadores.