Fue una fiesta cruzada por todo lo alto la del domingo. Más de veinte mil personas en las gradas y en la cancha figuras como Alberto Acosta, Nelson Tapia, Patricio Toledo, Gerardo Reinoso, Cristián Álvarez, José Pedro Fuenzalida, Milovan Mirosevic, Mario Lepe, Gary Medel o Fernando Zampedri. El "Adiós Capitanes" tuvo un momento de angustia con el desvanecimiento del Pato Toledo, pero una vez se supo que había reaccionado bien en la clínica, siguió la jornada feliz en el Claro Arena.
Hubo dos ausencias llamativas, eso sí. El primero fue Nicolás Castillo quien no fue invitado por los dirigentes luego de su bullada y conflictiva salida del club a finales del año pasado. Las relaciones estaban completamente rotas y en Católica se arrepienten de haberle dado una oportunidad el 2024. Además, uno de los jugadores homenajeados era José Pedro Fuenzalida, a quien Castillo le tiró la barra encima con unas declaraciones muy violentas el 2020. Así es que fue descartado de entrada del "Adiós Capitanes".
Nico Castillo reaccionó con tristeza en las redes al saber que había sido descartado y publicó: "Para todos los que me han preguntado por qué no estuve en la despedida de los capitanes quiero aclarar que simplemente no fui invitado (...) Cada uno está en su derecho de invitar a quienes desee en un momento tan especial, y eso se respeta. Yo siempre he sido hincha del club, de su insignia y no de jugadores. La UC siempre estará por sobre todo".
Lo de Néstor Raúl Gorosito es más simple. Gran estrella de Católica en los noventa, quizás un escalón arriba en idolatría de los hinchas sobre Alberto Acosta o Mario Lepe, el Pipo tampoco fue parte del "Adiós Capitanes". La razón es que tenía que dirigir el duelo de Alianza Lima contra Cienciano en Cuzco (1-2) por la liga peruana el domingo y obviamente no podía estar en Santiago, pero hay otra arista.
Es un conflicto largo que data de la segunda pasada de Gorosito por la UC (1999-2001), donde la no realización de un partido de despedida, generó una ardua y complicada pelea en tribunales y una profunda enemistad entre el Pipo y los dirigentes de la UC.
Gorosito se querelló el 2007 contra Universidad Católica por cien mil dólares debido al partido de despedida que nunca se hizo. La demanda decía: "el jugador tendría derecho a percibir hasta la suma de US$ 100.000, producto de los ingresos que se obtengan en un partido de fútbol de despedida en su honor que las partes organizarán en conjunto, en una fecha que no podrá exceder más allá del día 30 de junio de 2002"
Ganó en primera instancia, pero el club apeló y ganó en la Suprema el 2011. Las relaciones quedaron tan malas, que un dirigente dijo entonces que no le harían una despedida "a un jugador del que ya no se acuerdan las nuevas generaciones". El Pipo estuvo el año pasado visitando las obras del estadio y se sacó una foto con la camiseta. Se podría decir que hicieron las paces, pero...