La medida se conoce como DASPO, Divieto di Accedere alle Manifestazioni SPOrtive (Prohibición de Acceso a Eventos Deportivos) y fue aplicada luego que este grupo de tifosos realizara saludos fascistas y lanzara proclamas nazis en el Estadio Olímpico de Roma. Los hechos ocurrieron en el sector de la Curva Sud durante el reciente partido de la Serie A frente al Atalanta. Las autoridades italianas lograron ubicar individualmente a los hinchas radicales mediante el análisis de las cámaras de seguridad del estadio y las grabaciones de la policía científica.
La Jefatura de Policía de Roma aplicó castigos que oscilan entre uno y cinco años de expulsión de cualquier recinto deportivo. Incluyen partidos internacionales de AS Roma y de la selección italiana. Asimismo, cuatro de los sancionados, de entre 19 y 42 años, deberán presentarse en una comisaría local antes, durante y después de cada encuentro del club.
Aunque el Tribunal Supremo de Italia dictaminó previamente que el saludo fascista en actos conmemorativos públicos solo es delito si existe un peligro real de refundar el partido fascista, las leyes de seguridad en los estadios de fútbol aplican normativas estrictas de orden público y prohíben de forma directa los símbolos, gestos o cánticos que inciten a la discriminación racial, étnica o ideológica.