Otra vez un penal ejecutado a lo brasileño termina siendo protagonista de una eliminación. Esta vez fue el turno de Bruno Guimarães, quien decidió frenar su carrera antes de rematar en una definición que terminó con uno de los mayores papelones del fútbol inglés: Arsenal eliminado por Fleetwood Town, un equipo de la cuarta división.
La escena recordó inmediatamente a los penales fallados por Lucas Paquetá y Jorginho en la eliminación de Flamengo ante Estudiantes de La Plata. Una técnica que busca engañar al arquero mediante cambios de ritmo, pero que también puede terminar perjudicando al ejecutante cuando pierde la naturalidad del remate.
Guimarães volvió a apostar por esa fórmula. Frenó su carrera, intentó condicionar al guardameta Jay Lynch y terminó encontrándose con una atajada que dejó al conjunto londinense al borde de la eliminación.
El error fue decisivo. Hasta ese momento, todos los ejecutantes habían convertido, pero el fallo del brasileño permitió que Conor Haughey sentenciara la serie por 5-3 y desatara una celebración histórica entre los hinchas locales.
El partido había terminado igualado 1-1, después de que Aaron Loupalo-Bi adelantara al Fleetwood Town a los 21 minutos y Viktor Gyökeres empatara a los 50'. Arsenal, que además sufrió la expulsión de Max Dowman a los 86', fue incapaz de superar a un rival tres categorías inferior.
La eliminación representa un golpe monumental para Mikel Arteta, cuyo equipo lidera la Premier League junto al Manchester City y ahora deberá visitar a Liverpool en Anfield.
Pero más allá del resultado, la definición dejó nuevamente una imagen conocida: un futbolista que intenta engañar al arquero frenando su carrera y termina fallando en el momento decisivo. La misma fórmula que ya había castigado a Flamengo vuelve a quedar en evidencia, esta vez con Arsenal como víctima de una eliminación histórica.