El Manchester United sigue hundiéndose en una crisis que parece no tener fin. Este domingo, el equipo dirigido por Michael Carrick sufrió una contundente derrota por 3-0 ante Bournemouth en Old Trafford, resultado que lo deja a solo un punto de la zona de descenso y confirma su peor inicio de temporada desde la creación de la Premier League.
La visita fue ampliamente superior desde los primeros minutos y aprovechó las enormes debilidades defensivas del conjunto local. Rayan abrió la cuenta a los 37 minutos, mientras que Marcus Tavernier aumentó la ventaja a los 43', dejando al United contra las cuerdas antes del descanso.
En el segundo tiempo, Carrick intentó modificar el funcionamiento del equipo con cambios, pero la reacción nunca llegó. Evanilson terminó sentenciando la goleada tras aprovechar un pase en profundidad de Lewis Cook y una nueva descoordinación de la defensa local, provocando que numerosos hinchas comenzaran a abandonar Old Trafford cuando todavía quedaban 20 minutos de partido.
La derrota también profundiza el conflicto interno que atraviesa el Manchester United. Después de las críticas públicas de Bruno Fernandes tras la caída frente al Como en Champions League, Carrick decidió dejar al portugués en el banco de suplentes. El capitán ni siquiera ingresó durante el encuentro, pese a que su equipo necesitaba desesperadamente una reacción ofensiva.
Los números reflejan la magnitud del desastre. Manchester United acumula ocho encuentros consecutivos sin conocer la victoria entre todas las competiciones y registra su peor arranque en la era Premier League después de ocho fechas disputadas.
Con apenas un punto de ventaja sobre los puestos de descenso, el histórico club inglés podría terminar la jornada entre los tres últimos de la clasificación si Sunderland consigue derrotar a Leeds.
La continuidad de Michael Carrick queda cada vez más cuestionada, mientras Old Trafford vuelve a ser escenario de un papelón deportivo. Un equipo construido para competir en la parte alta del fútbol inglés hoy tiene una preocupación mucho más urgente: escapar de la zona de descenso.