Se jugaban apenas once minutos de la despedida de capitanes que Universidad Católica organizó en el Claro Arena como homenaje a José Pedro Fuenzalida, Milovan Mirosevic y Cristián Álvarez. En uno de los arcos estaba Patricio Toledo (63), quien fuera titular de varias formaciones cruzadas y de la selección chilena en la Copa América de 1991. De repente el Pato se desplomó y debió ser atendido en la misma cancha con respiración boca a boca ante el estupor de más de 20.000 espectadores en el recinto.
Como la situación era en extremo complicada, el arquero fue llevado directamente desde el campo a la salida de urgencia de la clínica San Carlos. Debido a lo anterior, la jornada de homenaje "Adiós Capitanes" fue suspendida.