Universidad de Chile nuevamente queda expuesta por decisiones que trascienden lo futbolístico. En la antesala del duelo ante Deportes La Serena, por la Copa de la Liga, la planificación del interino Jhon Valladares sufrió una modificación de último minuto que encendió el ambiente en el Centro Deportivo Azul.
Según información de Emisora Bullanguera, Cristopher Toselli estaba considerado como titular en el arco, en una formación que mantenía la base del equipo que venía de vencer a Coquimbo Unido. Sin embargo, todo cambió horas antes del partido, cuando desde la dirigencia se bajó su inclusión en el once inicial.
La intervención habría sido directa: Manuel Mayo, gerente deportivo del club, solicitó que el arquero titular fuera Ignacio Sáez, desplazando al experimentado portero. Una determinación que no pasó por el cuerpo técnico y que rápidamente generó incomodidad puertas adentro.
Toselli no quedó ajeno a la situación. El arquero habría manifestado su molestia y buscado explicaciones por una decisión que, en principio, no respondió a criterios estrictamente futbolísticos, sino a una imposición desde la estructura dirigencial.
El episodio vuelve a abrir un flanco que la U no logra cerrar: la injerencia de la gerencia en decisiones deportivas. En medio de la salida de Francisco Meneghini, el interinato de Valladares y la inminente llegada de Fernando Gago, el club suma un nuevo foco de tensión que golpea directamente la autoridad del entrenador de turno.