La hazaña de Universidad Católica no solo remeció la Copa Libertadores. El golpe cruzado en La Bombonera también tuvo un efecto directo en la Copa Sudamericana, porque Boca Juniors quedó relegado al tercer lugar de su grupo y ahora deberá disputar los playoffs del segundo torneo continental. Su rival será O’Higgins, que esperaba contrincante tras avanzar como segundo de su zona.
El cruce asoma como uno de los más potentes de la ronda. Para O’Higgins será una llave inédita ante uno de los gigantes del continente, con el peso histórico de enfrentar a Boca Juniors en una instancia eliminatoria internacional. Para el cuadro de Rancagua, además, aparece como una oportunidad enorme para transformar su campaña sudamericana en un capítulo memorable.
La paradoja es total: Católica celebró una clasificación histórica en Buenos Aires y, de paso, le cambió el camino continental a otro equipo chileno. O’Higgins, que había cumplido su tarea en la fase de grupos, ahora tendrá premio grande y desafío mayor: medirse ante Boca por un lugar en los octavos de final de la Copa Sudamericana.