Piero Maza volvió a convertirse en protagonista de un partido internacional. El árbitro chileno estuvo a cargo de la semifinal de ida de la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Vasco da Gama en La Bombonera, un encuentro que terminó con derrota del conjunto argentino y que tuvo al juez nacional involucrado en dos de las acciones más discutidas de la jornada.
La primera polémica llegó apenas a los nueve minutos, cuando el mediocampista de Boca Milton Delgado protagonizó una fuerte entrada sobre el tobillo del colombiano Andrés Gómez. Pese a la intensidad de la infracción y los reclamos de los jugadores brasileños, Maza decidió sancionar la acción únicamente con tarjeta amarilla, determinación que tampoco fue modificada por el VAR.
La jugada provocó cuestionamientos inmediatos, especialmente en redes sociales, donde numerosos aficionados consideraron que la infracción merecía una expulsión directa. Sin embargo, el árbitro mantuvo su decisión y el compromiso continuó con los 22 futbolistas en cancha.
Pero el momento más llamativo de la noche llegaría a los 63 minutos, precisamente con Andrés Gómez como protagonista. El colombiano recibió una tarjeta amarilla por impedir que Santiago Ascacíbar ejecutara rápidamente un tiro libre. La situación escaló cuando el futbolista de Vasco comenzó a reclamarle a Maza, argumentando que el jugador argentino pretendía reanudar el encuentro desde un lugar incorrecto.
En medio de las protestas, Gómez tocó al árbitro chileno mientras intentaba explicarle su reclamo. La reacción de Maza fue inmediata: visiblemente molesto, realizó un movimiento brusco con sus brazos, dejó caer la tarjeta amarilla al césped y terminó mostrando la segunda amonestación, seguida de la correspondiente tarjeta roja. Si bien la expulsión encuentra sustento en la conducta del futbolista, que persistió en sus reclamos e hizo contacto físico con el juez, la particular secuencia y la reacción de Maza terminaron por llevarse buena parte de la atención.
En la transmisión oficial de ESPN, Gustavo López cuestionó duramente lo sucedido. “No, no. ¿Por esto (lo expulsó)? Una locura. Y encima se enoja tanto Maza que revolea la amarilla al piso y le saca la roja. La verdad, mal echado. Insólito lo de Piero Maza”, expresó el comentarista argentino.
Sebastián Vignolo también manifestó su desacuerdo con la determinación del chileno. “Es insólita la expulsión de Gómez”, señaló el relator, mientras López complementó: “Dos amarillas en cinco segundos. La primera por no dejar sacar, perfecto. ¿La segunda? Es porque se calentó… se enojó el árbitro”.
Lo ocurrido adquiere una dimensión particular considerando que Maza fue designado para dirigir por tercera vez consecutiva un partido de ida de Boca Juniors en la presente Copa Sudamericana. Anteriormente había impartido justicia frente a Deportivo Recoleta en octavos de final y contra São Paulo en cuartos, encuentros que también tuvieron decisiones disciplinarias relevantes.
Ante Deportivo Recoleta expulsó a Wilfrido Báez y Dairon Mosquera, mientras que frente al conjunto brasileño inicialmente mostró la tarjeta roja a Domingos Duarte, aunque posteriormente debió revertir su determinación tras una revisión del VAR.
Esta vez, en una semifinal continental y con La Bombonera como escenario, el árbitro chileno volvió a quedar en el centro de la discusión. Más allá de las distintas interpretaciones sobre sus cobros, la imagen de Maza dejando caer una tarjeta en plena discusión y expulsando a Gómez terminó convirtiéndose en una de las postales de una noche marcada por la controversia arbitral.