O'Higgins estuvo a centímetros de escribir una de las páginas más importantes de su historia internacional. El cuadro de Lucas Bovaglio venció por 1-0 a Boca Juniors en los 90 minutos, igualó la serie de Copa Sudamericana y llevó al gigante argentino hasta una dramática definición por penales, donde terminó cayendo por un estrecho 4-3.
El elenco rancagüino sufrió durante el arranque del encuentro. Boca monopolizó la posesión y buscó imponer condiciones, aunque la defensa celeste logró neutralizar a Sebastián Villa, una de las principales cartas ofensivas del conjunto xeneize. Con el paso de los minutos, O'Higgins comenzó a soltarse, ganó confianza y terminó emparejando el desarrollo del compromiso.
En el complemento, los locales dieron un paso al frente. Tras desperdiciar un par de aproximaciones, encontraron el premio a los 73 minutos gracias a Francisco González. En su último partido en Rancagua antes de partir al fútbol mexicano, el atacante conectó una potente volea que se clavó junto al poste derecho de Álvaro Montero para desatar la ilusión en El Teniente.
Con la obligación de reaccionar, Boca adelantó sus líneas y encerró a O'Higgins en el tramo final. Leonel Flores estrelló un remate en el palo y Omar Carabalí sostuvo la ventaja con dos atajadas espectaculares, transformándose en la gran figura de un equipo que resistió hasta el pitazo final para forzar la definición desde los doce pasos.
La tanda comenzó de la mejor manera para el conjunto celeste. Francisco González convirtió el primer lanzamiento con suspenso, luego de que el balón golpeara el poste antes de ingresar, aunque Leandro Paredes respondió con una ejecución impecable para mantener la igualdad.
El momento más complejo llegó cuando Thiago Vecino, que durante el partido había desperdiciado una ocasión inmejorable, elevó el tercer penal de O'Higgins. Más tarde, Luis Pavez también falló el suyo y dejó al cuadro argentino con la clasificación al alcance de la mano.
Sin embargo, el Capo de Provincia volvió a ilusionarse. Tomás Aranda intentó definir con una picada, pero Omar Carabalí no se movió y contuvo el disparo, devolviéndole la esperanza a los celestes. Miguel Brizuela convirtió el siguiente lanzamiento para igualar nuevamente la serie y obligar a Boca a acertar su segundo "match point".
La ilusión, eso sí, terminó en el último disparo. Lautaro Blanco ejecutó con seguridad, marcó el 4-3 definitivo en la tanda y sentenció la clasificación de Boca Juniors, dejando a O'Higgins fuera del torneo después de una actuación que estuvo muy cerca de convertirse en una noche histórica para el fútbol chileno.