Ñublense hizo la tarea en casa y venció por 2-0 a Cobresal en el Estadio Nelson Oyarzún, en un duelo válido por la cuarta fechade la Copa de la Liga 2026. A los 49 minutos a través de Gabriel Graciani y cuando el partido se iba Giovanny Avalos puso el segundo. Eso fue suficiente para que los dirigidos por JJ Ribera se mantengan en lo más alto de la tabla del grupo B y empiecen a marcar diferencias en una zona donde solo uno avanza a la siguiente fase de semifinales.
El equipo de Chillán mostró solidez en ambas áreas y administró la ventaja ante un Cobresal que volvió a evidenciar sus problemas ofensivos. Pese a intentar reaccionar en el tramo final, los mineros carecieron de profundidad y terminaron firmando una nueva caída que agrava un presente cada vez más preocupante.
Con este resultado, Ñublense alcanza los 10 puntos en cuatro partidos (tres triunfos y un empate), liderando el grupo con autoridad y dejando contra las cuerdas a sus perseguidores, especialmente a Universidad Católica, que ahora queda obligada a sumar de a tres su próximo compromiso frente a Universidad de Concepción para no perder terreno en la lucha por el único cupo a playoffs. Justamente el próximo partido de los Rojos será ante los Cruzados en el Claro Arena.
Muy distinto es el panorama de Cobresal, que quedó eliminado del torneo con dos fechas por jugar. El equipo dirigido por Gustavo Huerta acumula 13 partidos y consecutivos sin conocer la victoria en todas las competiciones, sumando además su séptima derrota al hilo. Números que golpean fuerte a un proceso que, hasta hace poco, destacaba por su estabilidad y competitividad en el fútbol chileno.
La caída en Chillán no solo los deja en el fondo del Grupo B con apenas un punto en cuatro fechas, sino que instala dudas profundas sobre la continuidad de un ciclo que vive su momento más delicado desde la llegada de Huerta en 2017, el histórico “Ferguson del Desierto” que hoy enfrenta su mayor desafío al mando de su querido Cobresal.