Fue una figura emblemática y muy respetada dentro de los "cancheros" del fútbol chileno. A Sergio Salinas se le sindicaba como el auténtico sucesor de Florencio Ceballos, Ceballitos, quien era considerado un verdadero mago a la hora de preparar y reparar las canchas del fútbol. Salinas, apodado cariñosamente el Zorrito, estuvo veinte años a cargo de todos los paños de césped del Estadio Monumental, incluido, como es obvio, el del coliseo central. Por dos décadas, fue una de los mejores campos del país. Un billar.
Pero en 2022 entró en conflicto con Gustavo Quinteros, quien le atribuyó la culpa del deficiente estado del pasto en el Estadio Monumental luego de malos resultados en la Copa Libertadores. Como es habitual, el autoritario y carente de autocrítica entrenador, cargó con el más débil ante los problemas que había en el piso. Pero Salinas tenía otra opinión, y ahí, el culpable era, precisamente, Gustavo Quinteros. "De los siete días de la semana quería entrenar seis, y además jugaba partidos ahí, eso pasó con Quinteros. Fue uno de los entrenadores que más complicó el trabajo de nosotros", dijo el Zorrito en 2024 en una entrevista.
Como siempre, la palabra del entrenador tuvo eco en la directiva sobre la humilde y fundamentada posición de quien era apenas un canchero. "Hablé con él y le dije que el exceso de entrenamiento en la cancha principal le iba a perjudicar tarde o temprano. Practicaban en la cancha 1, los arqueros igual, y todos los fines de semana había que champear porque se iban a la cancha 1 y la rompían. Nosotros la reparábamos y la manteníamos siempre bien, la sufrimos mucho con Quinteros", dijo en esa misma entrevista. Salinas perdió su trabajo y el césped del Monumental estuvo más de dos años con problemas afectando, incluso, partidos eliminatorios de la selección chilena.
Este domingo, tan joven como se es a los 63 años, Sergio Salinas falleció. Además del Monumental, trabajó con Marcelo Bielsa en el piso de Juan Pinto Durán, granjeándose la admiración del exigente entrenador. Además tuvo una razonable carrera como futbolista en la década de los ochenta, brillando como delantero de San Luis de Quillota.