Arturo Vidal vive dos realidades completamente opuestas. Mientras en Colo Colo está a las puertas de conquistar un nuevo título de Primera División, fuera de la cancha enfrenta un complejo panorama financiero que incluye demandas bancarias, créditos impagos y conflictos comerciales que, en conjunto, superan los 951 millones de pesos. A ello se suma un inesperado distanciamiento con el entorno de Fernando Felicevich, quien durante años ha sido una de las figuras más importantes en la carrera del mediocampista.
Un extenso reportaje de Teletrece reveló que el futbolista y sus empresas enfrentan al menos ocho procesos judiciales por un total de $951.548.614, correspondientes a obligaciones financieras y disputas contractuales que todavía se encuentran en tribunales. Entre los demandantes aparecen bancos, una financiera automotriz y una empresa gráfica, en un escenario que contrasta con los millonarios ingresos que Vidal ha percibido durante su trayectoria profesional.
Uno de los principales conflictos involucra a Inversiones Vimat SpA, sociedad constituida por Vidal junto a su exesposa María Teresa Matus. Banco BICE exige el pago de $94.571.177 por dos créditos hipotecarios que habrían dejado de pagarse en enero de 2026, solicitando el embargo de propiedades ubicadas en Algarrobo y Coquimbo. A ello se suma una demanda de Santander por $18.544.629, relacionada con otro crédito impago y que contempla medidas sobre un local comercial en Providencia.
El Banco Itaú también mantiene acciones judiciales contra el futbolista. Por una parte, exige cerca de 32 millones de pesos a Área 23 SpA, sociedad vinculada a la administración del Club Chicureo, mientras que otros dos créditos de consumo contratados personalmente por Vidal acumulan reclamaciones superiores a los 62 millones de pesos. A estos antecedentes se agrega una demanda de Mitsui Auto Finance por $6.763.774, relacionada con cuotas impagas de un Lexus RX500H adquirido en 2024, cuyo valor bordeaba los 85 millones de pesos.
Sin embargo, el conflicto económico de mayor magnitud corresponde a una disputa con FISB Gráfica SpA, empresa que había acordado desarrollar un álbum coleccionable sobre la vida y trayectoria del futbolista. La compañía acusa incumplimientos de las condiciones de exclusividad y exige una indemnización que alcanza los 600 millones de pesos. El caso se encuentra sometido a arbitraje privado y contempla medidas precautorias sobre departamentos de propiedad del mediocampista en Estación Central.
Pero las complicaciones financieras también terminaron golpeando directamente al círculo más cercano de Arturo Vidal. Su histórico abogado, José Pablo Forteza, presentó una demanda por 30 millones de pesos correspondientes a honorarios que asegura no haber recibido por su defensa en una investigación por una denuncia de abuso sexual presentada en 2024, causa en la que el futbolista fue sobreseído definitivamente en mayo de 2025.
La controversia adquirió una dimensión inesperada cuando Forteza presentó como único testigo a Daniel Behar, director de Vibra Fútbol y uno de los principales colaboradores de Fernando Felicevich. Su aparición en el proceso judicial llamó la atención por la estrecha relación que históricamente ha mantenido con el entorno del futbolista, aunque su condición de testigo no implica necesariamente que vaya a declarar en su contra.
Según los antecedentes publicados por Teletrece, la relación entre Vidal y Vibra Fútbol se habría deteriorado durante el último tiempo. De hecho, personas cercanas al jugador aseguran que las labores comerciales y comunicacionales habrían pasado a manos del periodista Maks Cárdenas y de Valentina Hernández, quien también participa en las transmisiones digitales del mediocampista. Se trata de un cambio significativo considerando que la agencia vinculada a Felicevich ha acompañado al jugador durante buena parte de su exitosa carrera internacional.
En medio de estas revelaciones, Forteza entregó una declaración que podría abrir una salida a su conflicto con Vidal. El abogado aseguró que la controversia por sus honorarios correspondía a un malentendido y que ambas partes estaban trabajando para solucionarlo. Desde el entorno del futbolista, en tanto, señalaron que se encuentra tranquilo y que sus equipos financiero y legal están abordando las distintas situaciones judiciales.
Todo esto ocurre mientras Vidal negocia su continuidad en Colo Colo, donde su contrato termina en diciembre de 2026. Actualmente percibiría una remuneración cercana a los 114 millones de pesos mensuales más bonos, aunque han surgido versiones sobre una eventual rebaja salarial para extender su vínculo con Blanco y Negro.
Por ahora, las cifras reclamadas judicialmente no constituyen deudas definitivamente acreditadas en su totalidad, ya que varios de los procesos siguen en disputa. Tampoco existe una confirmación oficial de que Vidal haya terminado su relación contractual con Fernando Felicevich. Sin embargo, el panorama financiero y las señales de distanciamiento con su histórico entorno de representación abren un escenario de incertidumbre para uno de los futbolistas más importantes de la historia de Chile, justo cuando se prepara para celebrar un nuevo título con Colo Colo.