Un verdadero terremoto financiero sacude a Paraguay y sus consecuencias alcanzan directamente al fútbol sudamericano. La intervención de Ueno Bank, una de las entidades bancarias más importantes del país, dejó a miles de ahorristas sin acceso a sus fondos y puso bajo la lupa a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), que figura entre los principales depositantes de la institución.
De acuerdo con los antecedentes difundidos en Paraguay, la CONMEBOL mantiene certificados de depósito de ahorro (CDA) por 85.470.450.000 guaraníes, equivalentes a aproximadamente 14,3 millones de dólares, una cifra que quedó comprometida tras la decisión del Banco Central del Paraguay de intervenir la entidad financiera.
La situación estalló el martes 3 de noviembre, cuando el organismo regulador anunció el inicio de un procedimiento de resolución de Ueno Bank, luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido legalmente. La medida provocó el cierre de las sucursales y la suspensión de los servicios bancarios, dejando a millones de clientes sin acceso inmediato a sus recursos.
El escenario es especialmente delicado para la CONMEBOL. El Banco Central paraguayo informó que el Fondo de Garantía de Depósitos contempla una cobertura máxima de 228,3 millones de guaraníes por depositante y entidad financiera, una cantidad considerablemente inferior a los recursos que aparecen asociados al organismo que preside Alejandro Domínguez.
Esto no significa que la Confederación haya perdido definitivamente su inversión, pero sí que existe incertidumbre respecto de los plazos y mecanismos mediante los cuales podría recuperar la totalidad de sus fondos. Hasta ahora, no existe una confirmación oficial sobre eventuales pérdidas económicas para la institución deportiva.
La relación entre ambas organizaciones, además, trasciende el ámbito financiero. En julio de 2024, Ueno Bank fue anunciado como patrocinador oficial de la Copa Sudamericana, mediante un acuerdo comercial que se extendería hasta diciembre de 2026. De esta manera, la entidad bancaria no solamente mantenía vínculos financieros con la CONMEBOL, sino que también participaba directamente en el negocio del fútbol continental.
Por ahora, la CONMEBOL no ha entregado una explicación pública sobre el estado de sus inversiones en Ueno Bank ni sobre las eventuales consecuencias que esta crisis podría tener para sus finanzas. Una situación que instala nuevas interrogantes sobre la administración de los millonarios recursos del organismo rector del fútbol sudamericano.