El caso de San Marcos de Arica comienza a tensionar la recta final de la Primera B. Mientras el cuadro nortino se prepara para defenderse ante el Tribunal de Disciplina, en los últimos días comenzaron a circular versiones sobre supuestas presiones de clubes interesados en que exista una sanción que pueda modificar la lucha por la permanencia.
Pablo Milad decidió enfrentar directamente esas acusaciones. El presidente de la ANFP descartó que la denuncia presentada por el directorio responda a intereses deportivos de otros equipos y aseguró que el procedimiento comenzó a partir de antecedentes detectados por la Unidad de Control Financiero.
“Siempre en el fútbol hay mitos y mitómanos, tú sabes que hay una mezcla de las dos cosas. Nosotros tenemos una obligación como directorio, denunciar que fue determinado por la Unidad de Control Financiero”, señaló Milad en conversación con VLN Radio.
Las sospechas aparecen en un momento especialmente sensible del campeonato. Una eventual sanción contra San Marcos podría provocar consecuencias importantes en la tabla de la Primera B, mientras otros clubes comprometidos en la zona baja, entre ellos Rangers, siguen con atención el proceso.
Milad, sin embargo, insistió en que la ANFP actuó por las irregularidades detectadas en los antecedentes financieros de San Marcos. Según explicó, existían diferencias entre la información presentada por el club y los resultados de las auditorías.
“Nosotros pedimos durante meses los documentos que nunca llegaron. La penalización de tener un documento que diga algo diferente a lo que es lo real, es una falsificación de documento. Eso lo tienen que demostrar que no fue así y no va a pasar nada”, agregó.
San Marcos deberá comparecer este martes a las 18:00 horas ante la Primera Sala del Tribunal de Disciplina. Entre las posibles sanciones aparece incluso la desafiliación, aunque para llegar a ese extremo todavía existe un camino considerable.
Milad explicó que, incluso si Primera y Segunda Sala determinaran la desafiliación, la medida tendría que ser ratificada posteriormente por cuatro quintos del Consejo de Presidentes.
Por ahora, la ANFP intenta despejar cualquier sospecha de intervención externa en un caso que puede tener consecuencias enormes para la Primera B. Milad niega que existan presiones detrás de la denuncia y entrega una explicación institucional, pero será el Tribunal el que deberá determinar si San Marcos cometió o no las irregularidades que se le imputan.