Los clubes lo lograron y con complicidad del Sindicato de Futbolistas Profesionales. Hoy fue enviado un oficio al Tribunal de la Libre Competencia para la suspensión de la audiencia programada el 19 de agosto donde se iba ver los cobros abusivos y desproporcionados de derechos de formación tal como lo reveló un contundente informe de la Fiscalía Nacional Económica. Lo grave es que la primera firma del oficio es de Roberto Ojeda Ojeda, abogado de Provincial Osorno que fue el club que hizo las primera denuncia luego de que el Tribunal en lo Patrimonial de la ANFP les obligara a pagarle 56.877 dólares a Colo Colo por los derechos de formación del jugador Carlos Soto.
El oficio al Tribunal de la Libre Competencia dice así:
"Roberto Ojeda Ojeda, abogado, en representación de Club Deportivo Deportes Provincial Osorno S.A.D.P.; Nicolás Palma Peredo, abogado, en representación de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP); Diego Iturriaga Hidalgo, abogado, en representación de Club Deportivo Palestino S.A.D.P.; Oscar Spoerer, abogado, en representación de Cruzados S.A.D.P.; Benjamín Ferrada Walker, abogado, en representación de Club Deportes Puerto Montt; María José Henrríquez, abogada, en representación de Blanco y Negro S.A.; Juan José García, abogado, en representación de Club de Deportes Cobresal; Matias Sánchez Strange, abogado, en representación convencional de Club De Deportes Santiago Wanderers S.A.D.P.; Felipe Giovanazzi de la Sotta, abogada, en representación de Azul Azul S.A.; Andrés Tavolari Goycoolea, abogado, en representación del Sindicato Interempresa de Futbolistas Profesionales (SIFUP), en procedimiento no contencioso caratulado “Consulta de Club Deportivo Provincial Osorno sobre el cobro por años de formación establecido en el artículo 44 del Reglamento de Fútbol Joven de la ANFP”, Rol NC N° 559-2026, al H. Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (“H. Tribunal”) respetuosamente decimos:
Por este acto, y atendida la naturaleza de la materia objeto de la presente consulta, así como el interés de los intervinientes en explorar la posibilidad de arribar a una conciliación que pueda ser sometida a la aprobación del H. Tribunal, venimos en solicitar la suspensión del procedimiento por el plazo de 30 días contado desde la fecha de presentación de este escrito, dejando, en consecuencia, sin efecto la audiencia pública programada para el próximo miércoles 19 de agosto".
La audiencia en el TLC entrañaba un gran peligro para los clubes y su maquinaria de cobrar derechos de formación (30 mil dólares al año). En marzo pasado la Fiscalía Nacional Económica había elaborado un informe contundente en contra de dichos cobros señalando que "restringían severamente la libre competencia", "tenían un efecto anticompetitivo" en lo deportivo y "perjudicaba la movilidad laboral", sobre todo de los jugadores de las categorías más bajas. Más aún, la División Antimonopolios de la Fiscalía conminaba a "modificar de forma urgente el Artículo 44 del Reglamento de Fútbol Joven de la ANFP para ajustar estos montos a la realidad local y evitar multas desproporcionadas frente a los estándares de la FIFA".
Sólo faltaba la audiencia del Tribunal de la Libre Competencia para una sentencia que podía ser histórica. Esto debido a que era un hecho que los cobros serían suspendidos, sino que había una posibilidad muy grande que el TLC obligara a devolver los dineros retroactivamente. Tal como ocurrió con el cobro de la ya maldita "cuota de incorporación" a los que ascendían de Segunda Profesional a Primera B. Por eso resulta curioso que a dos días de la audiencia Osorno haya llegado a acuerdo con los clubes y, como dice el escrito, este en disposición de "explorar la posibilidad de arribar a una conciliación respecto de la materia objeto de la consulta".
¿Qué conciliación le ofrecieron a Osorno? ¿Quién metió la mano acá? ¿Van a seguir cobrando estos derechos de formación escandalosos? ¿Qué pasará con clubes como Rengo o Real San Joaquín que ya pagaron fortunas por estos derechos? ¿Por qué el SIFUP se alineó con el abuso? El fútbol profesional chileno siempre sorprende para mal.