El fútbol chileno vuelve a tener un partido en el escritorio. La ANFP denunció a San Marcos de Arica ante el Tribunal de Disciplina por una eventual infracción relacionada con la información financiera entregada por el club a la Unidad de Control Financiero, según informó ADN Deportes. El caso podría tener consecuencias deportivas de enorme magnitud para el cuadro nortino.
La acusación apunta a una eventual falta de fidelidad en la información financiera proporcionada por San Marcos. Ahora será el Tribunal de Disciplina el encargado de analizar los antecedentes, determinar si existió una infracción y establecer una eventual sanción. Por ahora, el club no ha sido condenado y deberá enfrentar el proceso correspondiente.
El punto más delicado está en las posibles consecuencias. El reglamento contempla sanciones que pueden llegar hasta el descenso a la categoría inmediatamente inferior y, en el escenario más extremo, la desafiliación de la ANFP. Es decir, el caso podría modificar completamente el escenario de la Liga de Ascenso.
La situación, además, tiene antecedentes. En agosto de 2025, quince de los dieciséis clubes de la Primera B habían denunciado ante la ANFP presuntas irregularidades relacionadas con la información entregada por San Marcos a la Unidad de Control Financiero. Ahora, el propio organismo rector del fútbol chileno decidió llevar el caso ante el Tribunal de Disciplina.
El conflicto también había escalado durante esta temporada. Rangers de Talca presentó una denuncia contra San Marcos por presuntas irregularidades administrativas y solicitó que se investigara la información proporcionada por el conjunto ariqueño a los organismos de control.
San Marcos, por su parte, ha rechazado las acusaciones y sostiene que tiene sus antecedentes en regla. La defensa del club deberá ahora ser presentada ante el Tribunal de Disciplina, que tendrá que determinar si los hechos denunciados configuran efectivamente una infracción y qué responsabilidad le corresponde a la institución.
Mientras la Primera B intenta resolver sus posiciones en la cancha, San Marcos enfrenta una batalla paralela que puede terminar siendo decisiva para su futuro. El denominado “escritoriazo” vuelve a instalarse en el fútbol chileno y, esta vez, el castigo eventualmente podría ser mucho más que la pérdida de puntos: podría estar en juego la permanencia del club dentro del fútbol profesional.