Francisco Meneghini enfrentó los micrófonos en la antesala del choque frente a Palestino con un tono autocrítico, pero sin dramatizar el inicio de torneo de Universidad de Chile. “Desde los resultados está clarísimo, porque solamente tenemos un punto de seis”, reconoció de entrada, marcando la pauta de una conferencia donde asumió responsabilidades y apuntó a la evolución futbolística como principal tarea.
El entrenador diferenció los dos partidos disputados hasta ahora. Sobre el empate ante Audax Italiano lo calificó como “muy accidentado”, mientras que frente a Huachipato habló de un duelo “más normal”, donde vio “cosas buenas y cosas malas”. En ese análisis, detectó falencias claras: “Tuvimos bastante la pelota, pero no siempre la pudimos transformar en ocasiones de gol. Queremos tener la pelota para eso”. También apuntó a los errores en defensa, especialmente en balón detenido: “Huachipato nos dañó principalmente en acciones de balón parado, sobre todo en segundas acciones”.
En medio de la presión externa, Meneghini fue directo. “No espero que me elogien. Me parece que las críticas son adecuadas a los resultados del equipo”, lanzó, agregando que es lógico que el foco esté sobre él: “El plantel se ha mantenido y lo que ha cambiado es el cuerpo técnico, entonces me parece lógico”.
Sobre la convivencia de Juan Martín Lucero y Eduardo Vargas, el DT fue categórico: “Son compatibles los tres”, incluyendo también a Octavio Rivero. Destacó que Lucero “no es el típico delantero de área que solo espera la pelota”, sino que “se conecta con el juego” y es “un grandísimo finalizador”. En esa línea, defendió que el funcionamiento colectivo es lo que permitirá que brillen juntos.
Respecto al cambio metodológico tras la salida de Gustavo Álvarez, aseguró que el plantel ha mostrado compromiso: “La predisposición es muy buena. Un cambio de entrenador implica un cambio de metodología”. Y ante las comparaciones con el proceso anterior fue claro: “Comparar dos partidos con un proceso de dos años es un poco difícil”.
También abordó el impacto de la sanción que dejará cerrada la galería sur en el próximo partido como local. “No es la mejor noticia, porque siempre nos gustaría que el estadio estuviese lleno, pero es mejor eso que jugar sin público”, comentó, valorando que el club haya tomado medidas preventivas antes del duelo con Audax.
En cuanto al ánimo del plantel, descartó alarmas mayores y llamó a la calma. “Es un momento de confiar, de tener tranquilidad y claridad para tomar decisiones. Lo único que no hay que hacer es volverse loco”, afirmó. Y cerró con un mensaje al hincha: “Más que decirles cosas, me gusta generar un vínculo a través de lo que muestra el equipo. Estamos trabajando fuerte para que estén más contentos con lo que ven”.
Con la presión instalada y la necesidad urgente de sumar de a tres, Meneghini apuesta a que la mejora futbolística aparezca pronto. “Confío mucho en lo que veo en la semana”, remató, convencido de que la evolución está en camino.