El domingo se inaugura el predio FIFA José Sulantay en Avenida Quilín con la presencia de los presidentes de la ANFP, FIFA y Conmebol. Pese a ser la obra más importante en todo su período, Pablo Milad decidió prohibir el ingreso de la prensa para impedir preguntas incómodas sobre la bajada de Chile del Mundial 2030

"Entiéndete con Domínguez. Él me vino con la propuesta y me dijo que ustedes estaban fuera", este fue el diálogo, contado este viernes por el periodista Fernando Tapia, entre Pablo Milad y Gianni Infantino una vez se consumó la bajada de Chile, por la espalda, del Mundial 2030 por parte de la Conmebol y las federaciones de fútbol de Uruguay, Argentina y Paraguay. La oscura y traicionera maniobra, nunca vista en más de cien años de fútbol en Sudamérica, significó una humillación de gran calado no sólo para Pablo Milad, sino que para todo nuestro país.
Como compensación, como es sabido, Infantino le entregó a Chile la organización del Mundial Sub 20 que este domingo 19 culmina con la final entre Argentina y Marruecos en el Estadio Nacional. Ese día estarán en el palco de honor Gianni Infantino y Alejandro Domínguez, coautores del despojo que sufrió el fútbol chileno en la organización del Mundial 2030. El mismo, el detalle es relevante, tenía su comité organizador en Santiago y recibía financiamiento del gobierno de Gabriel Boric.
Horas antes de la final, a mediodía del domingo, Pablo Milad verá cumplido un gran sueño, acaso su única obra relevante en cinco años como presidente de la ANFP: el Predio FIFA José Sulantay Silva de 1.300 metros cuadrados ubicado en Avenida Quilín 5635. Éste tendrá ocho nuevos camarines, nuevas salas médicas, gimnasio de 330 mts2, cancha sintética estándar FIFA Quality Pro con tribunas e iluminación. La inversión alcanza a tres millones de dólares que se reparten entre la FIFA y la Federación de Fútbol de Chile.
El complejo es la gran obra de Milad y se encarga de repetirlo a quienes cuestionan su gestión en el fútbol chileno. Sin embargo, y pese a la importancia capital que le da el presidente de la ANFP a la ceremonia del domingo, éste será un evento estrictamente privado, donde sólo tendrá acceso el departamento de prensa de la ANFP que repartirá, posteriormente, el material a los medios. Muy curioso, tomando en cuenta que estarán presentes Gianni Infantino y Alejandro Domínguez, los grandes nombres con los cuales Milad, aunque hayan trapeado el piso con él hace justo dos años, le gusta ser visto y fotografiado.
La explicación cae de madura: no quiere la ANFP una nube de periodistas molestos que puedan hacerle preguntas complicadas o incomodar a la pareja Infantino-Domínguez. Sobre todo, que nadie mencione el Mundial 2030 y la sacada por la puerta trasera de Chile. La FIFA ya nos dio el premio de consuelo y se acabó el tema. Eso pretenden. Los medios que, ingenuamente, se quisieron acreditar para el domingo, ya recibieron una respuesta tajante: Evento privado. Que nadie perturbe a sus majestades.