El polémico partido entre Everton y Universidad de Chile por Copa Chile sigue entregando nuevos antecedentes. Esta vez fue el informe arbitral de Piero Maza el que permitió conocer oficialmente cómo se desarrollaron los hechos y, especialmente, cómo se tomó la decisión de suspender definitivamente el encuentro cuando restaban ocho minutos.
Maza consignó que los primeros problemas se registraron incluso antes del pitazo inicial. “Al ingreso al campo de juego, durante la ceremonia de Fair Play correspondiente al protocolo de inicio, desde la galería donde se ubica la hinchada de Everton se lanza una cantidad indeterminada de fuegos artificiales”, estableció el árbitro.
La situación más grave se produjo a los 82:10, cuando desde el sector ocupado por la hinchada visitante comenzaron a encenderse numerosas bengalas y a lanzarse elementos pirotécnicos. Apenas 30 segundos después, una bengala proveniente de la galería de Universidad de Chile cayó dentro del terreno.
El detalle entregado por Maza grafica el riesgo de la situación: el elemento cayó “a escasos centímetros del jugador Maximiliano Guerrero y del árbitro asistente Alán Sandoval”. Posteriormente, según el informe, al menos otras seis bengalas terminaron dentro de la cancha, además de otros artificios lanzados al aire.
Ante ese escenario, el cuerpo arbitral y ambos equipos se retiraron hacia los camarines y comenzó una reunión del Comité de Crisis, integrado por representantes de la ANFP, Everton, Universidad de Chile, Carabineros, la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso y el Ministerio de Seguridad Pública.
Y es precisamente ahí donde aparece uno de los antecedentes relevantes del informe. Maza deja establecido que la determinación definitiva de no regresar a la cancha fue adoptada por indicación de la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso, considerando los antecedentes proporcionados por Carabineros.
“Se determina la suspensión definitiva del partido, debido a que no estaban dadas las condiciones de seguridad necesarias para su reanudación y normal desarrollo”, consignó el juez.
El documento aparece además en medio de la controversia por los ocho minutos que posteriormente debían completarse. Según antecedentes conocidos por La Hora de King Kong, Everton no utilizó el Registro Nacional de Hinchas en el encuentro de Sausalito, mientras que volver a montar el operativo para disputar únicamente el tiempo restante en Viña del Mar implicaba un costo que rondaba los $20 millones.
Son antecedentes que corren por una vía distinta al informe arbitral, pero que forman parte de una polémica que todavía puede tener consecuencias. Por ahora, el documento de Piero Maza establece oficialmente qué ocurrió dentro del estadio, registra incidentes provenientes de ambos sectores y, especialmente, deja por escrito quién tomó la determinación final de que aquella noche no se siguiera jugando en Sausalito.