Colo Colo derrota a Huachipato en el Monumental por la Copa de la Liga con apenas 16.000 espectadores. Un día antes, 1.700 personas apenas se notaban en un desolado estadio Municipal de La Florida para el triunfo de Universidad de Chile sobre Audax. El viernes 27, solo once mil boletos vendidos registró la U para su derrota ante Unión Calera, la cifra más baja en una década, que era el estreno de Fernando Gago en la banca azul.
Los tres partidos se jugaron en día de semana a las 18:00 horas por orden de la delegación presidencial por razones de seguridad. La medida se funda en una “recomendación de Carabineros” con el objetivo de prevenir la violencia de las barras, aunque no hay ningún estudio empírico que lo respalde. De hecho, los únicos sectores que no parecieron advertir el drástico cambio de horario, tanto el viernes 27 de marzo en el Estadio Nacional como el miércoles 1 de abril en el Monumental, fueron los donde se ubican los núcleos más duros y violentos de las barras.
El estadístico Luis Reyes, parte del panel de La Fecha y La Pauta en La Hora de King Kong, elaboró la siguiente estadística donde queda establecida la profunda merma que siginifica el cambio de horario de los partidos, sobre todo entre lunes y viernes.
Partidos como local de Colo Colo, la U y al UC de lunes a jueves:
-Hasta 18 horas
8 partidos
17.624 personas promedio
-Desde las 20 horas
3 partidos
22.372 personas promedio
Un 27% más de gente asistió cuando los partidos se iniciaron después de las 20 horas. En promedio, convocaron a 4.748 personas más.
Partidos como local de Colo Colo, la U y al UC en viernes, sábado y domingo:
-Hasta 18 horas
24 partidos
23.462 personas promedio
-Desde las 20 horas
7 partidos
26.020 personas promedio
Un 11% más de gente asistió cuando los partidos se iniciaron después de las 20 horas.
Como se ha visto en distintas actividades donde concurren piños beligerantes, banderazos a las 11:00 AM o arengazos en plena noche, ellos siempre están presentes. Los hinchas normales que tienen un trabajo con hora de entrada y salida, son los más perjudicados. Ir al estadio a las seis de la tarde un día de semana es algo casi imposible.