Foto: GORE
Ambos prometían ser una cadena de recintos de primer nivel en la ruta del Maipo que une la ciudad de Melipilla con el puerto de San Antonio. Sus equipos representativos literalmente murieron deportivamente esperando su entrega definitiva para jugar de local.
En junio de 2019 Melipilla enfrentaba a Unión Española, fue el último partido que los hinchas del Potro pudieron disfrutar en su estadio. En la mente de los melipillanos estaba ver el nuevo Roberto Bravo Santibañez, un proyecto que involucró una inversión cercana a los 5 mil millones de pesos, y consideró la construcción de graderías de hormigón con butacas individuales, camarines, más rampas de acceso a las tribunas para personas en situación de discapacidad. El estadio aumentaría su capacidad a más de 5000 espectadores. Un lujo para la zona.
Todo iba bien hasta la llegada de la pandemia donde se avanzó en un 72 por ciento de las obras. A la vuelta de las actividades de construcción la empresa a cargo fue reiterada en sus incumplimientos y el contrato fue rescindido. De ahí, la pelota del término del estadio, se pasaba de un lado a otro, municipio y ministerios nunca encontraron el punto para definir el tema que tenía al equipo local jugando de manera precaria en el Soinca Bata.
Hoy el Potro y sus hinchas esperan, que tras una inversión de 4 mil millones aprobado el Gobierno Regional, se pueda poner en marcha al Elefante Blanco melipillano
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El Doctor Olegario Henríquez, estadio municipal de San Antonio, va casi de la mano con su vecino metropolitano. Más de 5 mil 500 millones de pesos están estancados entre el cemento y la brisa portuaria, esperando casi siete años. El SAU su equipo de años agonizó recorriendo lugares donde jugar, hasta ver evaporada su ilusión de uso del recinto mientras estuvo en Segunda División.
Se señaló que una de las falencias más graves del recinto es que no cumplía con la resistencia al fuego exigida, un tema que a juicio de expertos no lleva más de un año de solución. Pero a eso se sumó después una serie de trámites burocráticos ya que el estadio estaba pensado además para el uso de la comunidad, es por eso que había que considerar los ítems como: el tarifario, la actualización de costos y mantención del estadio, que son solicitados por el Ministerio de Desarrollo Social para entregar su recomendación al proyecto.
En julio del 2024 el presidente Boric anunciaba en el puerto que el estadio se terminaría bajo su mandato, mientras que en marzo 2025 el alcalde Omar Vera recibía el vamos de los ministerios de Obras Públicas y Desarrollo Social.
Sólo había que esperar la aprobación de los dineros, ya que el costo de reparación aumentará de los $15 mil millones a los $22 mil millones, alrededor de un 40% del valor original. Sin embargo hasta ahora ambos recintos siguen estancados y vivirán su tercer gobierno esperando romper su inmovilidad que ya cumplirá siete años.